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CUANDO TE PONGO EN LA BOCA UN SENO/ Salomón Borrasca

Cuando le haces poses al espejo
con tu pequeña minifalda roja
me le acerco y tu te sonrojas
porque te pongo en la boca un seno.

No te me asustes es tan solo un juego
me unté en los labios brillo escarlata.
deja que caiga tu hermoso pelo
sobre la parte que suplica tu agua.

Quita mis pantis porque ya me mojo
este es el néctar que botó la rosa
y en este juego de las mariposas
yo hago las veces de esposo y esposa.

SALOMÓN BORRASCA




LABIOS DE SEDA / Salomón Borrasca


Busco el olor de unos labios
que extraviaron mis deseos,
eran pálidos, labios de seda,
silvestres como palmichas
y tímidos como pájaros.
Varias noches los tuve cerca,
tan cerca que pude olerlos
olían a sándalo,
mi lengua hambrienta
se los bebió bajo las albas
eran salvajes como ella,
eran vampiros en mi vagina
que con mis mieles se alimentaban,
perversos como las calles que recorría
y las esquinas en que se me desnudaba.
Labios de seda,
labios furtivos,
que extraviaron mis deseos.
Salomòn Borrasca



LUNA EN LLAMAS / Salomón Borrasca

La luna está envuelta en una llama roja,
bostezas y me erizo al percibir tu hálito,
tus senos lucen frescos como helechos en la madrugada,
paso mi lengua por tu espalda,
chispeante desierto
e inhalo tu vapor salobre,
lamo tu labio herido en la furia de los mentones
y recuerdo algunos vinos.
La luna sigue en llamas,
violento tus pieles
y eyaculo en tu luna
un gran chorro de fuego.




LA NOCHE DE LOS DESEOS / Salomón Borrasca


Esta noche será larga,
el olor de la calle me seduce,
saco las manos por la ventana
y la lluvia las moja.
Hay noches que miro la avenida
y siento que mis carnes vibran
al ritmo de las luces,
tengo tentaciones, deseos indescifrables,
ganas de fumarme un cigarrillo,
ansias de amanecerme en la calle,
ganas de bañar mi cuerpo en vaselina
para hacer muchas cosas prohibidas
entre las sombras de la madrugada,
tengo ganas de desbordarme.

Salomón Borrasca





VAGINAS ARDIENTES / Salomón Borrasca

Necesito de ti porque despiertas
el volcán que en mi piel había dormido
porque clavas tu lengua con violencia
como un huracán enfurecido.

Necesito de ti porque eres bella
porque ríes cuando es ruda mi suerte
por tu lengua delgada que es muy diestra
por tus dedos sedosos tan ardientes.

Necesito de ti loba salvaje
de tu modo de amar tan primitivo,
necesito de ti como el paisaje
necesita de el viento y el rocío.

Salomón Borrasc


Lésbica / Salomón Borrasca


Deja caer tus senos en mis senos,
que nuestros pubis, mojados caracoles,
en un ritual de desagravio a Lesbos,
ebrios de éxtasis tan tiernos se fusionen.

Al resbalar tus yemas oh Sirena
mi humedal fluvioso se erosiona,
como una alud de alondras y violetas
tu cabellera mi cuerpo aprisiona.

En ese rito, proscrita mariposa
en que te entrego mis mieses de doncella
las hadas que son tan pudorosas
nos cubren con sábanas de seda.

Salomón Borrasca


EN EL MUELLE DE TUS CARNES / Salomón Borrasca

Naufragué como un barco en tus caderas,
condenada al exilio de tu cuerpo,
resbalé por tu piel color canela
que exhalaba fragancias en el viento.

Al bajar al canal de tu cintura
vi la sed de tus labios lujurientos,
yo bañé con sudor tu piel desnuda
y quemaste mis senos con tu aliento.

Me dormí en tu playa de quimeras,
el ocaso pintó de gris la tarde,
sepultamos las piernas en la arena
ante el juego de estrellas en el aire.
Salomón Borrasca.

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POEMAS LÉSBICOS DE AMOR DE SALOMÓN BORRASCA ( estos no tienen censura de Google )

EL SECRETO QUE NO REVELARÈ/ Salomòn Borrasca


Si estuviera a mi lado no podrìa
repetirte las frases que marquè.
en las hojas cuarteadas de ese libro
en que se ha convertido mi pared.

Si leyeras las cosas que te escribo
en las cartas que nunca te enviarè
y en el diario que sirve de testigo
del secreto que no te revelè.

Si algùn dìa volvieras a mi lado,
sonreirìa sirvièndote un cafè,
y sabrìa el dolor disimularlo,
pues contarte el secreto para què...

Salomòn Borrasca


LA CARTA / Salomòn Borrasca


Escribèle una carta al ser que te ama tanto
y dime que me amas aunque no sea verdad.
Dime que soy culpable de que tu llores tanto
què importa en esta ausencia una mentira màs.

Escrìbeme una carta y dime en la posdata
si existe una manera para vivir sin tì,
si hay una receta para borrar de mi alma
la gloria que sembraste cuando llegaste a mì.

Salomòn Borrasca






OLOR A AUSENCIA / Salomòn Borrasca


Tengo miedo que un dìa al despertarme
no perciba a mi lado tu presencia
que las frases que dices al mimarme
en mi alcoba vacìa no se sientan.

Si se acaba el encanto de tu risa,
con que cada mañana me despiertas.
Dime amor yo como evitarìa
el tormento inevitable de tu a usencia.

Salomòn Borrasca
TE OLVIDARÈ / Salomòn Borrasca

Yo olvidarè tu amor sin reprocharte
el que tu amor tan solo me de penas,
como el soldado se olvida que lo esperan
como el gorriòn olvida ciertas tardes
yo olvidarè tu amor aunque me muera.

Yo olvidarè tu amor que fue tan puro
como las tardes de sol y de violetas.
Aunque padezca, pues tambièn me abrumo,
yo olvidarè tu amor sin odio alguno
con la grandeza del mejor poeta.

Salomòn Borrasca

ANTES QUE VOLVIERAS TU / Salomòn Borrasca


Hoy despuès de tantos años vienes a tocar mi puerta.
en la calle està lloviendo, lloraràs al descubrir
al tratar de darme un beso en mi piel algo reseca
que despuès de tanta espera aprendì a vivir sin tì.

Olvidarte no fue fàcil, te busquè con sufrimiento
en las hojas que caìan del frondoso aguagatal,
caminè tardes enteras por caminos polvorientos
sin temerle a la ventisca, al ciclòn ni al huracàn.

Varias noches de menguante estuve al pie de la ventana
esperàndo que entraràs por la puerta de bambù,
se volviò blanco mi pelo, la espera se prolongaba
y florearon los naranjos antes que volvieras tù.

Salomòn Borrasca


SULEIMAN / Salomòn Borrasca


Suleiman, de niña tenìas sueños de princesa,
mirabas el sol de los venados
y dibujabas mariposas,
sembraste muchos sueños en octubre
pero un engaño de amor lo destruyò todo.
Eres princesa
pero de el màs barato de los bares.
Tu belleza inocente se perdiò
en la maldita madrugada del viernes.
Suleiman, la vida es menos que un soplo,
un sueño futil que nos traiciona a todos.
Las esperanzas de agosto
siempre mueren en septiembre.
Suleiman, mariposa de lata
que en las noches vendes
el moho perverso de tus alas.

Salomòn Borrasca.





LA QUE INSPIRÒ MIS VERSOS / Salomòn Borrasca

Volveràn las noches de apacibles cielos
y vendrà el invierno despuès del estìo
pero nunca màs sobre el pecho mìo
dormirà la niña que inspirò mis versos.

En su breve sueño el errante ciego
verà un sol radiante sobre su camino,
pero nunca màs volverà conmigo
la preciosa niña que inspirò mis versos.

Volveràn las mirlas al tupido almendro,
tejeràn sus nidos bajo un sol cansado,
pero nunca màs volverà a mi lado
la preciosa niña que inspirò mis versos.

Salomòn Borrasca






ESAS MENTIRAS TUYAS / Salomón Borrasca

Me mientes cuando dices que me amas,
las caricias que me ofreces son fingidas,
se que mientes cuando afirmas que me estrañas
y los besos que me das son de mentiras.





CUANDO YA NO ME QUIERAS / Salomòn
Borrasca


Cuando ya no me quieras y tu olvido me duela
y me enfrìe la espalda como sàbana frìa,
què me importa el perfume de la tarde que llega
o el recuerdo que dejas en mi cama vacìa.


Cuando ya no me quieras, què me importa la vida
què me importa el verano de la garza que vuela,
que si llueve de noche, si son largos los dìas,
queé me importa la vida cuando ya no me quiera

BIOGRAFÍA DE SALOMÓN BORRASCA


Soy lesbiana y puta desde que tengo uso de razón, me gano el café de cada día en los tétricos hostales de la perdición. Me he debatido en duelos napoleónicos con amantes feroces en los catres de las casas de cita de los barrios olvidados, abro las patas en cualquier poste o cañada. Les deseo la muerte a los que me elogian y larga vida a los que me vituperan. Aprendí a sumar contando granos de maíz, amo la estirpe de los poetas malditos y vivo muy apenada con Dios por ser atea.




jueves, 10 de noviembre de 2011

Poesía hispanofilipina / Poetas de Filipinas

Fuente:n Edmundo Farolán/ El Tintero de Tonos

La poesía hispanofilipina es hoy día un fenómeno raro, debido a la llegada de los norteamericanos al comienzo del s. XX, resultando en una intensiva lavada cerebral en inglés del pueblo filipino, algo que los españoles en Filipinas durante su permanencia de cuatro siglos no pudieron hacer, particularmente en el campo lingüístico.



A pesar de esto, la poesía hispanofilipina llegó a escribirse. En su artículo La fase formativa de la literatura hispanofilipina, el académico Guillermo Gómez Rivera menciona a varios poetas filipinos en el s. XVII de origen chino: José María Nicaísay, Tomás Chuidian, Tomás Pinpín, Fernando Bagongbanta, Juan de Vera Ken Yong y Carlos Calao, entre otros.



Fernando Bagongbanta fue un escritor y poeta en tagalo y castellano. Escribió “ladinos”, unos versos romanceados alternados en castellano/latín y tagalo sobre temas religiosos. He aquí un fragmento de su obra:



Gracias se den sempiternas

Al que hizo salir la estrella
Que destierra las tinieblas

De toda nuestra tierra.



Salamat nang walang hanggang

Sa nagpasilang ng tala

Sa buong bayan natin,

Na sa dilim nagpataboy.



Oh, Gran Dios, mi Padre,

Quered ayudarme,

Sedme favorable

Porque esto se acabe

Y a vos os alaben.



Oh, Dakilang Dios, Ama ko,

Naisin mong tulungan ako.

Maguing mapagbigay kayo

Upang matpos ito

At ikaý maipagpuri ng lahat.





Tomas Pinpín en la historia filipina es conocido como el primer impresor y tipógrafo de las islas. Gómez Rivera dice que “Pinpin queda en la historia de Filipinas como uno de los precursores de la poesía filipina y del sentimiento de unidad nacional a través del lenguaje y cultura.”



En los siguientes versos, se nota su deseo de ver los dispersos grupos étnicos filipinos unidos dentro de una identidad nacional:



Los tagalos poseen su forma de escribir

Los ilocos también tienen sus propias letras;

Los bicoles no quedan atrás en ese asunto;

Y los bisayos ¡ay! ¡Cuán diferentes son!



Exhortamos a todas las tribus destas islas

Que adoren la cruz santa; que hablen en castellano,

Y que rindan al Rey de todas las Españas
Sus armas y lealtad y que observen su Ley...



José María Nicaísay, de sangre china o “sanlai” nació en Binondo, un distrito del viejo Manila. Escribió los siguientes versos que explican el origen del nombre “Manila”:



Mayi-in-il, Mayi’in’ila.

Es el pueblo que allá duerme.

Lo llamaban “Longos” antes.

Hoy lo llaman “Ba’y’bay”, playa.



Mayi quiere decir “sitio

Donde abejas, donde hormigas

Su miel crían”. Y los sanlais

Lo adquirían con sus sedas,

Sus jarrones y sus telas.



Juan de Vera Ken Yong fue el impresor del primer libro publicado en Filipinas, Doctrina Cristiana, en chino y castellano, en 1593. Cultivó las letras como resultado de su aprendizaje del castellano por los padres dominicos. Como muestra, tenemos los siguientes versos que revelan sus sentimientos religiosos:



Vengo del gran Reino China

En busca de paz y pan...

Vengo del gran Reino china.



Llego a estas islas buenas

Y a Hispania sirvo con Dios...

Llego a estas islas buenas.



Mi madre es la Virgen Santa.

En ella veo a mi madre...

Mi madre es la Virgen Santa.



No nos dicen la verdad

En Macau los portugueses...

No nos dicen la verdad



Cristo es mi Salvador.

Gracias a los castellanos

Cristo es mi Salvador.



Tomás Chuidian fue vástago de un emigrante de China que se estableció en Tondo, arrabal del viejo Manila. He aquí las dos primeras estrofas de su poema “Corre en mis venas sangre celestial”:



¡Corre en mis venas

Sangre celestial!

Soy celestial por sanlai

Y soy sanlai y ansit

Por ser de China,

China antigua por Catjal

La imperial...

Gran Reino. Reino del centro.

La inmortal.



¡Corre en mis venas

Sangre celestial!

Soy celestial por seguir

¡A Jesucristo!

Jesús me hizo

Cristiano y celestial.

Y abrió por mí

Puertas del Paraiso.

Ahola, y soy inmortal.



(Nótense el uso de “ahola” en vez de “ahora” que es frecuente en la pronunciación china, la “r” pronunciada como “l”).



Carlos Calao nació en Ba-yba-y, Binondo. Escribió estos versos en 1614 de Fernando Magallanes, a quien atribuye la introducción de la fe católica en Filipinas:



Que Dios le perdone al salvaje,

Al pagano de Mactán

Que no entendió la palabra

De Dios en el Capitán

Magallanes, a quien muerte

Dio por orden de Satán,

El enemigo de Cristo,

El ponsonoso alacrán.



El Capitán Magallanes

Los invitó a servir

Al verdadero Dios nuestro;

Mas, aquel regulo vil

Llamado Cali Pulaco*

No quiso ver ni sentir

La dádiva de la Fe

Y nos lo hizo morir.



(*mejor conocido en la historia filipina como Lapu-Lapu, fue el que mató al gran descubridor hispano.)



En el s. XVIII, aparece Luis Rodríguez Varela, un criollo, quien fue el primero que escribía composiciones patrióticas. Escribió una colección de poesías titulada Parnaso Filipino, pero no se han conservado copias de esta colección. Seguramente, hubo otros poetas en este período, y sería menester hacer una investigación más detallada de esta etapa de la literatura filipina.



No era hasta el s. XIX cuando aparecen literatos de gran importancia. Dos de ellos fueron el héroe nacional, José Rizal (1861-1896), José Palma (1876-1903) y Pedro Paterno (1857-1911). Estos dos escribieron en casi todos los géneros literarios, y, en particular, la novela y la poesía.



Rizal, mundialmente conocido por Mi último adiós, su última poesía escrita la noche antes de su fusilamiento, y sus dos novelas, Noli me tangere y El Filibusterismo, traducidas en varios idiomas, fue médico, novelista, poeta, político, filólogo, pedagogo, agricultor, tipógrafo, escultor, pintor, naturalista, y políglota (hablaba más de veinte idiomas).



La poesía que incluimos aquí no es muy conocida pero es interesante porque proyecta el genio de este hombre; muestra en estos versos cómo la síntesis de agua y fuego forma lo que siempre fueron sus deseos para el pueblo filipino: “progreso, vida, luz y movimiento”:



EL AGUA Y EL FUEGO (fragmento)



Agua somos, decís; vosotros, fuego.

¡Cómo lo queráis, sea!…

¡Vivamos en sosiego,

y el incendio, jamás luchar nos vea,

sino que unidos por la ciencia sabia

de las calderas en el seno ardiente,

sin cólera, sin rabia,

formemos el vapor, quinto elemento,

progreso, vida, luz y movimiento!



Otra poesía, A la juventud filipina, que ganó un premio estudiantil, escrita en la misma temporada que El agua y el fuego, la escribió cuando también era estudiante en el Ateneo Municipal de Manila:



A La Juventud Filipina


Alza su tersa frente,

Juventud Filipina, en este día!

Luce resplandeciente

Tu rica gallardía,

Bella esperanza de la Patria Mía!



Vuela, genio grandioso,

Y les infunde noble pensamiento,

Que lance vigoroso,

Más rápido que el viento,

Su mente virgen al glorioso asiento.



Baja con la luz grata

De las artes y ciencias a la arena,

Juventud, y desata

La pesada cadena

Que tu genio poético encadena.



Ve que en la ardiente zona

Do moraron las sombras, el hispano

Esplendente corona,

Con pía sabia mano,

Ofrece al hijo de este suelo indiano.



Tú, que buscando subes,

En alas de tu rica fantasía,

Del Olimpo en las nubes

Tiernísima poesía

Más sabrosa que néctar y ambrosía



Tú, de celeste acento,

Melodioso rival Filomena,

Que en variado concento

En la noche serena

Disipas del mortal la amarga pena.



Tú que la pena dura

Animas al impulso de tu mente,

Y la memoria pura

Del genio refulgente

Eternizas con genio prepotente.



Y tú, que el vario encanto

De Febo, amado del divino Apeles,

Y de natura el manto

Con mágicos pinceles

Trasladar al sencillo lienzo sueles.



Corred! que sacra llama

Del genio el lauro coronar espera,

Esparciendo la Fama

Con trompa pregonera

El nombre del mortal por la ancha espera.



Día, día feliz,

Filipinas gentil, para tu suelo!

Al Potente bendice
Que con amante anhelo

La ventura te envía y el consuelo.



Su más famosa poesía, Mi último adiós, traducida en varias lenguas, la escribió la noche antes de ser fusilado, y la guardó en una lámpara en su cárcel:



Mi último Adiós


Adiós, Patria adorada, región del sol querida,

Perla del Mar de Oriente, nuestra perdido Edén!

A darte voy alegre la triste mustia vida,

Y fuera mas brillante, mas fresca, mas florida,

También por ti la diera, la diera por tu bien.



En campos de batalla, luchando con delirio

Otros te dan sus vidas sin dudas, sin pesar;

El sitio nada importa, ciprés, laurel o lirio,

Cadalso o campo abierto, combate o cruel martirio,

Lo mismo es si lo piden La Patria y el hogar.



Yo muero cuando veo que el cielo se colora

Y al fin anuncia el día tras lóbrego capuz;

Si grana necesitas para teñir tu aurora,

Vierte la sangre mía, derrámala en buen hora

Y dórela un reflejo de su naciente luz



Mis sueños cuando apenas muchacho adolescente,

Mis sueños cuando joven ya lleno de vigor,

Fueron el verte un día, joya del Mar de Oriente

Secos los negros ojos, alta la tersa frente,

Sin ceno, sin arrugas, sin mancha de rubor.



Ensueño de mi vida, mi ardiente vivo anhelo,

Salud te grita el alma que pronto va a partir!

Salud! ah, que es hermoso caer por darte vuelo,

Morir por darte vida, morir bajo tu cielo,

Y en tu encantada tierra la eternidad dormir.



Si sobre mi sepulcro vieres brotar un día

Entre la espesa hierba sencilla, humilde flor,

Acércala a tus labios y besa el alma mía,

Y sienta yo en mi frente bajo la tumba fría

De tu ternura el soplo, de tu halito el calor.



Deja la luna verme con luz tranquila y suave;

Deja que el alba envíe su resplandor fugaz,

Deja gemir al viento con su murmullo grave,

Y si desciende y posa sobre mi cruz un ave

Deja que el ave entone su cántico de paz.



Deja que el sol ardiendo las lluvias evapore

Y al cielo tornen puras con mi clamor en pos,

Deja que un ser amigo mi fin temprano llore

Y en las serenas tardes cuando por mi alguien ore

Ora también, Oh Patria, por mi descanso a Dios!



Ora por todos cuantos murieron sin ventura,

Por cuantos padecieron tormentos sin igual,

Por nuestras pobres madres que gimen su amargura;

Por huérfanos y viudas, por presos en tortura

Y ora por ti que veas tu redención final.



Y cuando en noche oscura se envuelva el cementerio

Y solos solo muertos quedan velando allí

No turbes su reposo, no turbes el misterio

Tal vez acordes oigas de citara o salterio,

Soy yo, querida Patria, yo que te canto a ti.



Y cuando ya mi tumba de todos olvidada

No tenga cruz ni piedra que marquen su lugar,

Deja que la are el hombre, la esparza con la azada,

Y mis cenizas antes que vuelvan a nada,

El polvo de tu alfombra que vayan a formar.



Entonces nada importa me pongas en olvido,

Tu atmósfera, tu espacio, tus valles cruzare,

Vibrante y limpia nota seré para tu oído,

Aroma, luz, colores, rumor, canto, gemido

Constante repitiendo la esencia de mi fe.



Mi Patria idolatrada, dolor de mis dolores,

Querida Filipinas, oye el postrer adios.

Ahí, te dejo todo, mis padres, mis amores.

Voy donde no hay esclavos, verdugos ni opresores,

Donde la fe no mata, donde el que reina es Dios.



Adiós, padres y hermanos, trozos del alma mía;

Amigos de la infancia en el perdido hogar,

Dad gracias que descanso del fatigoso día.

Adiós, dulce extranjera, mi amiga, mi alegría!

Adiós, queridos seres. Morir es descansar.





A José Palma le corresponde el honor de ser el autor del “Himno Nacional Filipino”. Desde los 17 años, componía versos, la mayoría de los cuales se publicaron en La Independencia, el órgano de la revolución. Se publicó en 1912 una colección de poesías bajo el título Melancólicas con prólogo de Cecilio Apóstol.



Himno Nacional Filipino


Tierra adorada
Hija del sol de Oriente

Su fuego ardiente

En ti latiendo está.



Tierra de amores

Del heroísmo cuna,

Los invasores

No te hollarán jamás.



En tu azul cielo, en tus auras,

En tus montes y en tu mar,

Esplende y late el poema

De tu amada libertad.



Tu pabellón que en las lides

La victoria iluminó

No verá nunca apagados

Sus estrellas ni su sol.



Tierra de dichas, de sol y amores

En tu regazo dulce es vivir:

¡Es una gloria para tus hijos

Cuando te ofenden por ti morir!





Pedro Paterno, contemporáneo de Rizal, nació en Manila, y vivió más de veinte años en Madrid donde publicó su única colección de versos, Sampaguitas, en 1880, y una novela titulada Ninay en 1885. He aquí un ejemplar de su obra poética, un breve romance:



AL ESTALLAR LA TORMENTA (fragmento)



Al estallar la tormenta
Por la playa me paseo,

Y en ver las agitaciones

Del vasto mar me embeleso.

En su inmensidad descubro

De mi amor el vivo espejo:

¡Cuántas olas luchan fuera!

¡Cuántas perlas duermen dentro!



Otro poeta, contemporáneo de Rizal y Paterno, pero no en la estatura literaria de estos dos, es Fernando Canon (1860-1938) que tiene un libro de versos publicado en 1921 con el título A la Laguna de Bay. En la siguiente poesía, el sentimiento patriótico del poeta es evidente; la patria Filipinas es la “blanca flor de montañas”:



FLOR IDEAL (fragmento)



El rocío de nubes blanquecinas

Eterniza la flor de las colinas.

Esa flor que en su cáliz peregrino

Encierra el ósculo del amor divino,

Llevado allí por las sublimes notas

Del eterno cantar de los patriotas.



Al comenzar el s. XX, se inicia aquel período en la literatura hispanofilipina que podríamos considerar la “edad de oro”, o el cenit de la literatura filipina en castellano. Aparecen durante este período Cecilio Apóstol, Jesús Balmori, Manuel Bernabé, Fernando María Guerrero, y Claro Mayo Recto. Estos escritores fueron, además de periodistas y ensayistas, poetas y dramaturgos. A pesar de la soberanía norteamericana en Filipinas, los escritores filipinos siguieron escribiendo en español.



Fernando Ma. Guerrero (1873-1929) trabajó por un tiempo para el diario “La Independencia” fundado por el patriota ilocano, Antonio Luna, poco antes de la guerra filipino-americana. Publicó dos libros de versos, Crisálidas y Aves y Flores. En el poema Mi Patria, expresa su amor patrio con un lirismo que se le hizo conocer como el “príncipe de los poetas líricos”:



MI PATRIA (fragmento)



Filipinas es un nido
Formado de hermosas flores,

Es un idilio de amores

Sobre un mar embravecido;

Es el delirio querido

Que mi cerebro obsesiona;

Es la impávida matrona

Que heredera de titanes,

Tiene por solio volcanes

Y centellas por corona



Cecilio Apóstol (1877-1938) trabajó también como periodista para el periódico revolucionario “La Independencia” y otros como “La Fraternidad”, “La Unión”, “El Renacimiento” y “La Democracia” durante los primeros años de la ocupación norteamericana. Fue miembro de la Academia Filipina. Su libro de versos, Pentélicas, pinta paisajes con imágenes vivas. Al leer sus poesías, el lector tiene la impresión de ver unas fotos o más bien, una película documentaria al estilo del National Geographic. Ejemplo de esto es la poesía Paisaje Filipino:



PAISAJE FILIPINO (fragmento)



El sol en ebriedad suprema el suelo muerde

Porque todo en la hora canicular concuerde,

Ni un hálito de brisa cruza la extensa y verde

Paz del campo, ni un ave en el azul se pierde.

……………

Lejos corre, seguida del crío, una potranca,

Un carabao lustroso en un charco se estanca;

En su lomo una garza hace una nota blanca.



Un río desenrosca las eses de su tripa,

Y asoma, allá donde su curva se disipa,

Las manchas trapecialez de sus techos de nipa.



Isidro Marfori (1890-1949) nació en Calamba, Laguna y murió en España. Fue ganador de varios premios literarios por sus poesías, ya influidas por los ismos que invadían España durante su estancia allá. Publicó las siguientes colecciones poéticas: Cadencias, Aromas de ensueño, Bajo el yugo del dólar, Sonetos, y Versos.



Sus tempranas poesías combinan trazos del romanticismo influido por el colombiano Vargas Vila y al español Bécquer, particularmente en el empleo del extremadamente individualista y romántico “yo”.



LÍRICAS (fragmento)



Aunque se diga luego

Que soy un ruín o un loco

O mi obra es la de un ciego,

Mujer, te amaré un poco.

¿Qué me importan la mofa y la histriónica risa

y el menosprecio hipócrita de los viles de rango?

Acojo la sonrisa

De tu ilusión doliente…¡Ven a mí, flor del fango!


La poesía latinoamericana dejó huellas en la poesía filipina, como acabamos de ver en esta poesía. El rubendarismo llegaba a su cima en Filipinas en los primeros años del siglo actual, y los poetas filipinos leían Azul (publicado por primera vez en 1888), Prosas Profanas (1896) y Cantos de vida y esperanza (1905). La sensibilidad poética de los filipinos iba mano a mano con la de sus hermanos latinos, y por eso, el Modernismo como movimiento literario tuvo un impacto tremendo en los poetas filipinos.



La influencia del poeta mexicano Amado Nervo (“Era llena de gracia el Avemaría”/ quien la vio no la pudo jamás olvidar) se replica en la poesía que lleva el mismo título, Gratia Plena, de Jesús Balmori (1886-1948). Pero era la intención de Balmori superar, y no imitar, al poeta mexicano:



GRATIA PLENA (fragmento)



Ya de ti ni siquiera en sueños me acordaba,

Pero ante el blanco altar del Santo Sacramento

Te he visto comulgando. Cuando el cáliz se alzaba

¡Tu frente se doblaba como una flor al viento!

………………….

¡Gratia plena, mujer! Cuando acabó la misa

y pasaste ante mí con la frente inclinada,

sin que abriera la alba de tu mirada:



¡Yo caí de rodillas! Y de tu encanto en pos,

Ante mi Dios pequé, miserable de mí,

Porque hasta ahora no sé si me postré ante Dios

O me postré ante ti.



Balmori fue un escritor prolífico. A los 17 años, publicó su primer libro de versos, Rimas Malayas. Dedicó también su talento a las novelas; dos de ellas fueron publicadas: Bancarrota de Almas y Se deshojó la Flor. Escribía una columna diaria de versos satíricos bajo el título de “Vidas Manileñas” en el periódico La Vanguardia. Su colección de poesías Mi Casa de Nipa ganó el gran premio de poesía en el concurso literario nacional bajo los auspicios de la Mancomunidad de Filipinas en 1940, y fue publicado el año siguiente.



Manuel Bernabé (1890-1960), galardón de muchos premios de poesía, nació en Parañaque. Tiene dos colecciones de poesía, Cantos del trópico (1929) y Perfil de Cresta (1957). Fue constante competidor de Jesús Balmori en muchas justas poéticas, y fue miembro de la Academia Filipina. En los siguientes versos de su poesía La muerte de Don Quijote, Bernabé elabora poéticamente lo que D. Quijote pronunció antes de su muerte: “Yo fui loco, y ya soy cuerdo: fui don Quijote de la Mancha y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno” (II, LXXIV):



La Muerte de Don Quijote (fragmento)



--¡Loado sea Dios, que no me pierde

en la red de mis tristes aventuras:

si viví loco, he de morirme cuerdo!

¡Adios, locuras!

……….

No se puede vivir cazando estrellas,

Porque el vivir de antaño y el de hogaño,

Está tejido con las cosas bellas

Del desengaño.



Que yo a los hombres escarmiento sea:

Como la tierra mis funestos brotes;

Y se acabe de un soplo la ralea

De los quijotes….

……………….



Claro Mayo Recto (1890-1960), buen amigo de Bernabé y también miembro de la Academia Filipina, siendo su Director y Presidente por alguna temporada, nació en Tiaong (ahora provincia de Quézon) y murió en Roma cuando estaba por ver realizado su sueño de visitar España. Víctima de un ataque cardiaco, sus últimas palabras que reflejan su nacionalismo furibundo, fueron: “¡Qué terrible es morir lejos del terruño!”



Publicó un libro de versos titulado Bajo los cocoteros en 1911, y se estrenaron dos de sus obras teatrales, Solo entre las sombras y La ruta de Damasco. Fue un apasionante patriota, y escribió varios artículos periodísticos y ensayos contra la política norteamericana, el más leído y popular siendo “Monroismo Asiático”.



He aquí un ejemplar de su obra poética. En “Las Dalagas Filipinas”, su inspiración es viril, y expresa la belleza, el amor, la mujer filipina. Su estilo combina lo clásico y modernista, pero conserva siempre su personalidad de poeta—definitivamente filipina:



LAS DALAGAS FILIPINAS (fragmento)



Dalagas del terruño, el poeta os saluda,

Coronado de flores, de ensueño y arrebol,

Y por los dioses lares y por el mismo Budha,

Os ofrenda estas rosas, novias todas del sol.

……………….

Caballera flotante cual selva enmarañada,

Que exhala dulcemente aromas de querer,

Ensoñación, delirio del alma, enamorada

De las carnes y besos de la amada mujer.

…………….

Talle gentil y esbelto como enhiesta palmera,

Donde alegres laboran las abejas su miel,

Con suave ritmo que los nervios exaspera,

Como si fuese espíritu de un viejo moscatel.



Todo un conjunto armónico y grato que envidiara

La ardiente castellana y la impasible “miss”,

La princesa que el cielo de Rusia cobijara

Y la dama que siente la fiebre de París.



Quien dice que no es bella la mujer filipina,

Que visite estas tierras de Burgos y Rizal,

Y verá que es más mística, más dulce y más divina,

La hija de los rajahs, la niña tropical.



En la obra poética de Emeterio Barcelón, notemos temas religiosos. La devoción a la Virgen María está bien clara en este poema:



Recuerdos de la Anunciación


Majestuosa gravedad

de los campos nazarenos.

Campos de misterio llenos
de casta serenidad,

Cedros y pinos figuran

unos centinelas graves

que algo misterioso auguran;

hasta el canto de las aves,

al saludar a la aurora,

no es la ordinaria, sonora

canción, que todo lo llena,

franca, abierta, juguetona,

sino mística y serena.

La naturaleza entona
religioso himno inaudito

con ecos de lo infinito.



Una poesía de honda espiritualidad inspirada por los místicos Juan de la Cruz y Teresa de Avila es esta bella poesía de Fernando de la Concepción:



DE LA HORA ANACORETA
(fragmento)



Quiero aprender la lección

Del callar enamorado:

¡Señor, oye al corazón

Que sin voz te habla, extasiado!



Pues no hay tumulto que llegue

a tu Presencia distante,

Deja que al silencio entregue

Mi palabra disonante.



A tu amor, mi Dios, respondo

Y ansío tu pecho me abras.

Un amor te doy, ¡tan hondo!

Que no conoce palabras.



Por otro lado, la poesía de Cecilio Apóstol expresa imágenes, y en la siguiente poesía, casi se ve claramente, en su descripción poética, sus observaciones pintorescas del campo filipino:



PAISAJE FILIPINO


El sol en ebriedad suprema el suelo muerde,

Porque todo en la hora canicular concuerde,

ni un hálito de brisa cruza la extensa y verde

paz del campo, ni un ave en el azul se pierde.



Un mango aislado eleva su centenaria fronda

junto un punso enano de giba aguda y monda,

que las hormigas alzan para que en él esconda

el nuno vigilante que por las mieses ronda.



Lejos corre, seguida del crío, una potranca,

un carabao lustroso en un charco se estanca;

en su lomo una garza hace una nota blanca.



Un río desenrosca las eses de su tripa,

y asoma, allá donde su curva se disipa,

las manchas trapeciales de sus techos de nipa.





“Melancolía” es una bella poesía tomado del libro Emocionario: versos de la adolescenica (1929) de otro gran poeta, Francisco Zaragoza, que sirvió como director de la Academia Filipina (1985-90):



MELANCOLÍA


En las serenas aguas de los lagos

hay como una sutil melancolía:

nostalgia de pretéritos halagos,

de recuerdos...de amor...de lejanía...



Reflejan mis ensueños de otros días

como en mudos espejos delirantes;

la historia de mis ansias y alegrías,

...¡el fulgor de sus ojos inquietantes!



¡No sé qué oculta relación alienta

entre mi alma y el místico paisaje,

que su melancolía en mí fermenta

como un acto de extraño vasallate!



¡Cuántas veces las aguas adormidas,

en que el misterio señaló sus huellas,

retrataron unidas nuestras vidas

bajo el conjuro astral de las estrellas!



Flota en el aire un halo de tristeza

que comunica un íntimo mensaje.

El alma entera se arrodilla, y reza

la oración desgarrada del paisaje.



Desfilan ante mí, mudas, cansadas

las horas sin pasión y sin ternura,

vacías, como antorchas apagadas;

frías, como olvidad sepultura.



Al contemplar el panorama incierto,

que una inquietud de lobreguez reviste,

se dijera la cámara de un muerto

¡eternamente desolada y triste!







La paradoja que se encuentra en las poesías filipinas de la Edad de Oro es, aunque se ha escrito mucho durante este período, el contenido poético refleja un tono sombrío, triste. Casi todos los poetas de este momento histórico lamentan la pérdida agonizante de la herencia española en estas islas, en particular, la lengua.


Enrique Fernández Lumba fue uno de los escritores en este periodo que lamentaba la pérdida del español en Filipinas. Secretario de la Academia Filipina hasta los años setenta, era un hombre pragmático, y se metió con mucha controversia entre los académicos cuando publicó un artículo sobre la lengua española como una "reliquia" en Filipinas. Su estilo poético es intimista y sentimental. En la siguiente poesía, expresa su tristeza por un amor perdido, y aquí se nota claramente algún paralelismo simbólico de la pérdida de la lengua española en Filipinas:



TUS CARTAS



Yo las conservo como reliquias
de un amor grande, pero ya muerto;
yo las conservo como cenizas,
como despojos de extinto fuego.

Yo las conservo con el cariño
con que se guardan tristes recuerdos,
con la amargura de un bien perdido,
con el cuidado de un pobre viejo.

Cuando las miro, suave amargura
sube a mis ojos, llena mi pecho
y hondos suspiros el alma inundan:
tristes suspiros que van muy lejos.

¿Quién me dijera que ayer en ellas
tú me juraras amor eterno,
tú me escribieras tantas ternezas
y me olvidaras muy pronto luego?

Por eso siempre cuando las miro,
dolor agudo hiere mi pecho,
porque me hablan de un amor mío
que fue muy grande, que ya está muerto...



Lorenzo Pérez Tuells nació en Madrid en 1898 y vino a Filipinas cuando sólo tenía cuatro años. Estudió en el Ateneo de Manila donde se graduó como perito mercantil. Ganó varios premios en concursos poéticos, y sus poesías aparecieron en publicaciones importantes en España y Latinoamérica. Dirigió la revista Excelsior, y en 1938, dedicó a la producción de películas. En 1947, fue elegido como miembro de la Academia Filipina y en 1956, formó parte de la Delegación Filipina al II Congreso de Academia de la Lengua. Falleció en Manila en 1956.



A RIZAL

El ave de recuerdo bate sus alas reales,
--¡oh, apóstol!,¡oh, profeta!--sobre tu blanca tumba
Tu nombre, entre una música de liras celestiales,
en el eco profundo de la historia retumba.

A pesar de la insidia del Tiempo del Olvido,
te yergues soberano--¡oh, apóstol!, ¡oh, profeta!--
en la mano una palma, pues que mártir has sido,
y un laurel en la frente, pues que fuiste poeta.

.........

Y la Patria, esa madre de todos tus afanes,
que se envuelve en el oro lustral de sus Estíos,
te invoca con el rudo vibrar de sus volcanes,
te reza con el dulce sollozo de sus ríos...

Y es que guarda en el fondo de su pecho, latente,
la llama de tu noble, libertadora, tea.
¡Puede un trozo de plomo destrozar una frente,
pero no puede nunca destrozar una idea...!



Fernando María Guerrero fue otro gran poeta de este periodo. Fue nombrado "Príncipe de los poetas líricos" por la Academia Filipina, e ingresó poco después como miembro de número. Publicó dos colecciones de poesías, Crisálidas en 1914, y póstumamente en 1971, se publicó Aves y Flores. La siguiente poesía expresa, como la de Fernández Lumba, el simbolismo de un violín silente que refleja el abandono del español en Filipinas:



EL VIOLÍN SILENTE



En parda funda, sobre el rojo marco
que orla el cristal de un deslucido espejo,
hay un violín sin cuerdas,
un violín cuyo arco,
por ser, en su abandono, casi viejo,
ya ha perdido sus equinas cerdas.

Ya quien había de tocarle ha muerto;
la futura canción se hizo pasada
por voluntad del Sino
Las manos de mi Alberto,
al llamar a las puertas de la Nada,
¡han dejado el violín en mi camino!...

Y allí está, polvoriento y silencioso,
como triste reliquia de un naufragio
en la flor de la vida.
Parece, en su reposo,
traerme el alma el único presagio
consolador: mi próxima partida!



Incluidas también dentro de este período de oro de la poesía hispanofilipina son varias poetisas que han contribuido inmensamente al desarrollo de la poesía filipina en español. Citamos a cuatro: Evangelina Guerrero Zacarías, Nilda Guerrero Barranco, Adelina Guerrea Monasterio, y Esperanza Baxter.



Evangelina Guerrero Zacarías heredó la vocación poética de su padre, Fernando Maria Guerrero, y fue una escritora prolífica. Escribió cuentos, ensayos, prosas líricas, además de sus poesías que publicó bajo el título Kaleidoscopio Espiritual. He aquí una poesía tomada de esta colección:



EL PARQUE SOLITARIO



Envuelto en sombras duerme en el misterio
de la noche plateada el olvidado
parque; glosa la brisa en el salterio
mágico del frondaje desmayado

leve cantata de sutil pesar.
Surca las ondas una azul estela
que un barco deja sobre el glauco mar.
Un ave pía con fugaz cautela...

Es una queja el canto de la fuente
que va evocando mil recuerdos viejos,
mientras sus aguas hacia el cielo miran.

Y en un espasmo de ansiedad ardiente,
se alzan hasta los astros que allá lejos
plenos de amor por su pasión suspiran.



Adelina Gurrea Monasterio nació en La Carlota, Negros Occidental. Escribió teatro, cuentos y poesías. Fue directora de la sección femenina del periódico manilense La Vanguardia, y en 1921, embarcó para España donde
vivió el resto de su vida. Su libro de cuentos titulado Cuentos de Juana, ganó el primer premio de literatura en el Certamen de la Unión Latina de París.



CON TAÑIDO DE CAMPANA



Niebla sobre la ciudad,
humo del aire y del frío,
infinita soledad
del azul corazón mío.
Niebla sobre la ciudad.

Sudor de atmósfera plena
en la tristeza de enero,
difumino de la antena
vegetal y del sendero.
Sudor de atmósfera plena.

Invitación a ensoñar
langores del corazón,
a desprender del telar
los hilos de la razón.
Invitación a ensoñar.

Con tañido de campana
de mi torre azul bermeja
aquella historia temprana
que está quedando vieja.
Con tañido de campana.



Esperanza L. Baxter es una genial y fecunda poetisa. Nació en Barcelona el 7 de agosto de 1922. Estudió en la escuela de Bellas Artes y Buenas Letras, distinguiéndose más tarde como guionista religiosa de Radio Barcelona, obteniendo por sus escritos varios premios. Vino a Filipinas en 1952 y siguió cosechando lauros ganando el Premio Zabel de Literatura. Colaboró con profusión en casi todos los periódicos castellanos de Manila, especialmente en El Debate. Fue miembro de la Academia Filipina y, por su belleza, fue “Musa”de la Asociación de Escritores Hispanofilipinos y una de las mejores rapsodas del país. Sus cantos a Filipinas testimonian su amor y afecto a esta tierra de la que fue ciudadana desde que vino de España.


RIZAL

(fragmento)



...Y Rizal, el héroe; Rizal, el filósofo;

Rizal, el lingüista, pintor y poeta,

doctor, literato, humanista,

vidente, científico y moderno profeta,

tras el veredicto, fatuo y despiadado,

de mortal sentencia,

entró silencioso y austero en capilla

con estoicismo y dignidad soberbios.

Rizal, el patriota que amó a Filipinas

con amor tan sólido y voluntad tan recia,

que, cual Nazareno, sabiendo su sino

iba al holocausto lleno de grandeza.

Iba a Filipinas a entregar su vida;

no, una sola vida; ¡cien! si cien tuviera.

Su ominoso crimen: amar a la Patria.

Su execrable idea: quererla, ¡quererla!

Sus actividades: algunos escritos

con patrios alientos,

deseando ardiente, en libertad verla.



En las hoscas horas de mi luenga vida,

cuando aún le recuerdo sus horas postreras

en la angosta celda del Fuerte Santiago,

mis ojos caducos, sangran y llamean.

Sangran de coraje, porque cual judíos,

pudiendo salvarle,

levantando armas, que, Unidad es Fuerza,

callamos cobardes, temblando en el Campo,

haciéndonos cómplices de la gran tragedia.

Y es entonces cuando viene clara

su imagen señera;

la visión del Mártir, la expresión del Héroe

en las asfixiantes horas de la espera.



Le veo pulsando sereno su Lira,

su soberbia Lira de inmortal cadencia,

dedicando su “ULTIMO ADIOS” a la Patria

adiós; todo un símbolo de ardiente elocuencia.

Adiós, hecho grito sublime en el alma;

adiós, de perdón a su afrenta;

adiós, a sus seres queridos;

adiós, a su Raza; adiós, a su Idea.

Su lucha fue vana, pero nunca estéril.

Y Rizal, más que hombre, ya todo un emblema,

marcha resignado donde no hay esclavos,

donde no hay verdugos, donde Dios impera.



Amanece el día del vil sacrificio...

y a las oquedades de su húmeda celda

penetra el cortejo que ha de dar al héroe,

del documento a firmar su sentencia.

Rizal, el valiente, el caballeroso,

recoge la pluma con gran entereza

y escribe su firma con una elegancia,

con un predominio, con una destreza,

que asómbrase el grupo al ver estampada

la firma del héroe con su mejor letra.

Y doblando el pliego de tinta aun húmeda,

con cara impasible, del reo se aleja

el grupo plomizo de protocolarios,

delatando el paso sus acciones bélicas.

Después...¡las tinieblas! En la celda umbría.

Rizal queda sólo en aquella tragedia

que se hace gigante, se hace apocalíptica,

a medida que avanzan sus horas postreras.

E inicia solemne unos pasos sincrónicos

en aquel rectángulo de indigna vivienda,

con una esperanza que se desvanece,

cuando se convence,

que la Patria exige su mortal Ofrenda.

Y así, extenuado por presentimientos,

en humilde silla se vence el Poeta,

rindiendo sus codos sobre un escritorio

a la luz vacilante de pálida vela.

Y es entonces cuando, de repente,

con toda su fuerza,

emerge estallante de luces y ardores

¡su lira soberbia!



Su Lira que enciéndese en pira sagrada

en aquella estancia de plúmbeas tinieblas,

al trazar los primeros renglones bellísimos,

las sílabas cumbres, de intensa elocuencia,

de su despedida a la Patria adorada,

su inmortal Elegia Patética,

que entrará palpitante de vida

en la propia Historia cual obra Maestra.

El adiós que le exalta a la cumbre más alta,

a la cuádriga de oro, do incrústase egregia,

la divisa triunfal hecha tríptico

de: LA PATRIA, RIZAL Y BANDERA.

Ya cruza el camino que, de Santiago

hasta Bagumbayan le dista una legua.

Lo cruza sereno, arrogante, austero,

con el propio paso y el alma despierta,

y una mezcla extraña de melancolía

que su faz altera,

al dejar el suelo de su Filipinas,

no, dejarlo en alma; mas sí, en la materia,

que, vibrante nota será para el oído...

a generaciones sobrevenideras.

Por fin llega al cuadro que en el Bagumbayan,

ocho filipinos en armas esperan.

Rizal cruza firme, sin perder la calma,

gentil, sin reproches, sin la menor queja.

Mas, ruega a aquel grupo que se halla en funciones,

el ser fusilado mirando la Enseña,

porque por la espalda mueren los traidores;

y a la hispana causa jamás él lo fuera;

ni lo hubiera sido,

porque siempre un hijo a la Madre venera.



Mas...¡le es negado!

Y una vez repuesto de esta nueva afrenta,

volviendo sus ojos del martirio ungidos,

a los que presencian la trágica escena,

les dice: “Muero perdonando, sin resentimientos,

a los que sin causa así me condenan.

Por la patria acepto gustoso tal paso,

pues sé que algún día será mi Odisea...”

..........





Nilda Guerrero Barranco, la hija menor de Fernando María Guerrero y hermana de Evangelina Guerrero Zacarías, publicó sus producciones literarias en varios y revistas en Manila. En 1964, obtuvo el Premio Zóbel por su colección de cuentos y prosas sentimentales bajo el título de Nostalgias. Fue elegida miembro de número de la Academia Filipina en 1980. La siguiente poesía viene de su colección de poemas, Capullos (1982):



DIA OTOÑAL


Se tornan flavas las hojas. Caen silenciosas
Y alfombran con su color rojizo los caminos.

Una a una van cayendo...Giran tumultuosas;

Aletean en el aire, dos, tres, cuatro, cinco...



Y quedan sin veste los árboles, y sus troncos,

Cual gigantes airados con mil brazos enjutos,

Muerta su belleza bajo el azote de otoño,

Avivan y exacerban los pesares ocultos.



Cielo brumoso fimbriado de hoscos nubarrones

Como una vieja arrebujada en negros mantones;

El crepúsculo triste, la brisa fría y seca,



Y el alma doliente de saudade languidece

Entre un montón de hojas secas que el aire estremece

Y esparce como quimeras que el viento se lleva...



En los años sesenta, surgió una nueva generación de poetas filipinos en castellano, influidos por los ismos que caracterizaron a los poetas vanguardistas después de la Primera Guerra Mundial. Estos poetas conocen a Pablo Neruda, Jorge Luis Borges, Gerardo Diego, Octavio Paz, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Federico García Lorca, etc.

Además del castellano, estos poetas escribieron y siguen escribiendo en otros idiomas, inglés en particular, algunos en francés, y otros en los idiomas filipinos como el tagalo, cebuano, ilonggo, e ilocano. Escriben en varios estilos y temas; del verso libre y prosaico, a las métricas tradicionales; de temas surrealistas, dadaístas y de protesta, a temas realistas, religiosos, y pacíficos. Escriben en el estilo vanguardista, pero vuelven a los clásicos en forma y contenido, tomando los temas y los estilos literarios de los clásicos castellanos: Quevedo, Valle Inclán, Góngora, Santa Teresa de Jesús, Jorge Manrique, Garcilaso de la Vega, etc.

Los que más se definen en este grupo de vanguardistas filipinos son Federico Espino Licsí, Guillermo Gómez Rivera, Ángel Estrada, Edmundo Farolán, G. Burce Bunao, y Gilbert Luis Centina III.

En la poesía de Federico Espino Licsí, Romance de la cita desdichada, vemos un ejemplo del romance tradicional donde el poeta utiliza los temas de honor y venganza en el contenido poético, pero utilizando un escenario filipino donde estos temas llevan relevancia. Es un romance, diríamos, más contemporáneo, más gráfico, mucho más corto, donde el poeta usa las imágenes poéticas de la flor para referir al instrumento sexual cortado de su cuerpo, una rosa que pierde su vida, una rosa que "sangra en el suelo,/sin pétalos, sin espinas."

Espino Licsi, concentra sus poemas en el romanticismo tradicional, y producía sus poesías con la disciplina del verso tradicional. Escribe en inglés, español, y tagalo, y fue premiado varias veces con el prestigioso Premio Palanca de Literatura en Filipinas. He aquí el romance:

ROMANCE DE LA CITA DESDICHADA

Sigue el viaje de la Luna.
Sigue la secreta cita.
Mozuelo alto, moza baja
y un verde rumor de brisa.
Arde el mozuelo fornido
hundido en la íntima sima,
el pez de su amor cambiándose
en una rosa encendida,
y la Luna pudorosa
quiere esfumarse de prisa.
En el silencio sangriento,
¡Qué meloso es el descanso
cuando la flor se marchita!
De repente, tres mozuelos,
hermanos de la mocita,
con fríos cuchillos entran
en el lugar de la cita.

Es ágil la venganza
en la selva filipina
y mientras la Luna asoma
tras las nubes blanquecinas,
la rosa sangra en el suelo,
sin pétalos, sin espinas.



Guillermo Gómez Rivera, por otro lado, fue y sigue siendo el quijote del grupo, el batallador para la sobrevivencia del español en Filipinas. Escribe en inglés, español e ilonggo, y fue coronado Príncipe de los poetas ilonggos. Escribió tres libros de gramática, varios ensayos en defensa del español en Filipinas, una obra de teatro El Caserón, y un libro inédito de poesías. Fue otorgado el Premio Zóbel de 1975 y en 1984, ingresó como miembro de número en la Academia Filipina. Hoy día es el director del semanario, Nueva Era, uno de los dos semanarios en español publicado en Manila, el otro siendo Nuevo Horizonte.

Su poesía que más se destaca es Fulgor de Jades, dedicada a Primi, una estrella de baile, una creación a la Pigmalión de Gómez Rivera, también un danzante de flamenco y fundador del grupo de baile español de la Casa de

España de Manila.





FULGOR DE JADES


Una sonrisa. Siempre una sonrisa
amanece lenta en tu faz morena;
luz recién resurrecta que te riza
los sueños de mujer: santa o sirena.

Aunque no tengas la blanca forma
de sueños helénicos, siempre llevas
prendido en los fulgores de tu norma,
el encanto bíblico de las Evas.

Ven. El duende te invita a sus salas.
Se abre la puerta de la danza poética,
flor que estalla al mundo, plena de galas
en la rútila noche de la estética.

La mantilla. La cintura de avispa.
Los palillos. El frufrú de tu enaguas.
El destello de tus jades. Son chispas
de luz que alumbran tus secretas aguas.

Ven. No tardes más. Que el duende te espera
para colmarte el rostro de alegrías.
Entra y recorre la mágica esfera
del arte: de la danza que es poesía.

POETAS Y ESCRITORES DE QATAR



Fuente: Mª Dolores López Enamorado.



Toda literatura es reflejo de la sociedad en la que nace y en la que se desarrolla

Manifiesta la autora de este artículo que con la llegada de la independencia las mujeres qataríes cobran protagonismo y un importante número de mujeres periodistas -y escritoras- ven sus textos publicados. El periodismo es el vehículo para que la voz de las mujeres se deje oír.



A lo largo de las últimas décadas, la literatura qatarí ha empezado a abrirse camino y a tener su espacio en el panorama de la literatura árabe. Qatar es un país joven, y joven es su literatura. De ahí que la producción literaria de este país (al igual que ocurre con buena parte de la Península Árabe) sea una de las grandes desconocidas, no sólo en Occidente, sino también en buena parte de la geografía del mundo árabe.

En Qatar, sin embargo, la lista de autores va en progresivo aumento. Éstos, hombres y mujeres qataríes, están desarrollando su labor en diferentes campos de la literatura, con una destacada producción, tanto en poesía como en prosa, de notable calidad literaria.

La literatura qatarí forma parte de la gran literatura árabe, porque el árabe es la lengua oficial de este país, y es por tanto la lengua en la que se expresan mayoritariamente sus autores; y porque árabe es también el marco geográfico en el que se inscriben. Pero las manifestaciones literarias de Qatar están enriquecidas con variaciones, especificidades y particularismos locales, propios y diferentes a los de otras zonas del entorno, que a menudo dan a esta literatura matices característicos.

Toda literatura es reflejo de la sociedad en la que nace y en la que se desarrolla. Y la sociedad qatarí es heredera de la cultura beduina, que deja su impronta en buena parte de la producción, sobre todo poética, de este país. Pero el progresivo éxodo hacia las ciudades hace que buena parte de estas tradiciones se vayan diluyendo en pro de una cultura esencialmente urbana, en la que, con algunas excepciones destacadas, se inspira y se enmarca la mayor parte de las obras que conforman la literatura contemporánea de Qatar.

Por otra parte, para comprender la situación literaria qatarí es necesario hacer mención brevemente a las coordenadas culturales de este país. La vida cultural de Qatar (al igual que la vida literaria, como parte integrante de la cultura) pasa, en el siglo XX, por dos etapas bien diferenciadas: hasta principios de los años 50 los qataríes viven de la pesca, del buceo y, anteriormente, de la recogida de perlas. La dedicación mayoritaria de los qataríes a estas tareas tradicionales, como medio de vida, no favorecía el surgimiento de actividades destacadas en los campos del pensamiento o la cultura. De ahí que, hasta los cincuenta, Qatar vive una situación de estancamiento en el que la vida cultural se limita a conservar la tradición, y a promocionar los esquemas clásicos de la enseñanza: gramática, lectura y escritura, estudio del Corán, literatura, sin aportaciones o innovaciones destacadas en el terreno de las letras o las artes.

El descubrimiento del petróleo en Qatar a finales de los años cuarenta, y el despegue económico que esto conlleva, hace que en la segunda mitad del siglo XX el país sea testigo de unos cambios vertiginosos que llegan a todos los campos. En el terreno educativo se implanta un nuevo sistema, con nuevas escuelas y profesorado cualificado. Como consecuencia de ello, hoy su población, con casi 600.000 habitantes, posee una alta tasa de alfabetización, el número de estudiantes que alcanzan los niveles superiores es destacado, y es creciente el interés por la literatura y por la cultura en general, así como la actividad intelectual, los presupuestos destinados a educación, el papel de las Universidades en la sociedad..., en este país dinámico, en constante desarrollo.

La Universidad de Qatar inició su andadura en 1973, y en la actualidad engloba las facultades de Ciencias, Ciencias de la Educación, Ingenieros, Derecho y Estudios Islámicos, Administración y Economía, Politécnica y Humanidades. En esta última Facultad existen nueve departamentos: Lengua Árabe, Lengua Inglesa y Lenguas Europeas Modernas, Historia, Geografía, Sociología, Trabajo Social, Filosofía, Comunicación y Ciencias de la Información. En 1962 se crea la Biblioteca Nacional, por la fusión de dos grandes centros: la Biblioteca Pública creada en 1952, y la Biblioteca al-Maarif, creada en 1955. Todo ello indudablemente favorece el incremento del público lector, que demanda a su vez una producción literaria propia, como alternativa o complemento a la literatura occidental, traducida o no. El movimiento literario qatarí se activa enormemente cuando, atraídos por este prometedor panorama económico, educativo y cultural, muchos poetas de diferentes países árabes se instalan en Qatar.

Las coordenadas son perfectamente adecuadas para el surgimiento de un importante número de escritores autóctonos que, junto con aquellos escritores de otros países árabes inmigrados a Qatar, ven cómo sus obras llegan a un número de lectores cada vez mayor, aunque, de momento, no se ha producido esa eclosión que haga que la literatura qatarí traspase fronteras y pueda llegar a un público mucho más amplio. Me refiero a lectores del mundo árabe, y, desde luego, a lectores de países no arabófonos. De ahí que la labor de los traductores se considere cada vez más importante, pues son ellos los que pueden verter a otras lenguas las obras fundamentales de la literatura qatarí, propiciando con ello el que sean leídas y valoradas fuera del espacio propiamente árabe.

Los escritores qataríes contemporáneos han cultivado todos los géneros, pero es sin duda la poesía el terreno en el que surgen los nombres más destacados. La razón hay que buscarla en la propia tradición de los árabes, para los cuales el género culto y elevado por excelencia es éste: la poesía. Los poetas árabes han plasmado a lo largo de la historia, con una belleza insuperable, la realidad circundante, estableciendo modelos que se han erigido como clásicos, y que han sido imitados a lo largo de los siglos hasta nuestros días. En este sentido, la poesía qatarí, como el resto de la poesía árabe contemporánea, se debate en una profunda tensión entre la tradición (respetada, venerada incluso) y la modernidad. Esta última trata de imponerse como forma de rebelión contra la concepción clásica y estricta de la poesía, con unos moldes inamovibles en cuanto al ritmo y a la rima. Lograr el equilibrio entre tradición y modernidad no es fácil. Ni en ese ni en otros aspectos. Por citar un ejemplo destacado, la poesía actual de Qatar destila una cierta nostalgia hacia un pasado dichoso, en el que el petróleo no había hecho su aparición en escena. Un pasado en el que hombres y mujeres se entregaban esencialmente a la pesca de perlas, y la vida presentaba matices que, para el poeta romántico, se pierden irremisiblemente en una economía urbana y petrolera. En todo cambio hay ganancias y pérdidas, y de ello, en cualquier cultura, se hacen eco los poetas, los escritores en general.

En el panorama poético de Qatar ocupa un lugar destacado Ahmad Ibn Yúsuf al-Yabir (n. 1903), el poeta más leído y más antiguo de la historia contemporánea del Golfo. La poesía de Al-Yabir gozó del respeto de los qataríes y de sus gobernantes, a los que dedicó loas y panegíricos, convirtiéndose en un verdadero poeta de corte, a la vieja usanza. Como tal, su poesía es heredera de la tradición poética de los árabes, tanto en lo que respecta a los temas (el mar, el desierto o ciertas cuestiones religiosas) como a la estructura, ritmo y rima de sus composiciones. Se trata por tanto de una producción que sigue las normas y moldes clásicos, y que se expresa en una lengua árabe elevada, culta: el árabe sublime de la poesía.



Al-Yabir inició su andadura publicando sus poemas por entregas, en periódicos y revistas. Más adelante fueron reunidos en antologías de amplísima difusión, convirtiéndose en un modelo de la poesía del Golfo. Sus composiciones representan la corriente más tradicional y clásica de la poesía qatarí contemporánea que, denostada por algunos, es sin embargo muy del gusto de un amplio sector de la población.

Pero si esta poesía qatarí es heredera de una larga y fructífera tradición árabe, con escasa o nula influencia occidental, no ocurre lo mismo con la prosa. Ésta es para los árabes en general un género importado de Occidente, que surge y se desarrolla como consecuencia directa del contacto con las culturas francesa e inglesa fundamentalmente, a partir del siglo XIX. Sin embargo, cuando estos géneros prosísticos arraigan en el mundo árabe, empiezan a alejarse de los modelos occidentales, a crecer y desarrollarse de forma autóctona, tomando las características propias de cada literatura nacional y reflejando la sociedad en la que se inscriben. Esto ocurre tanto con la novela y el relato como con otro género relativamente joven en la literatura árabe: el teatro.

Una constante en la literatura qatarí es el tema del desarraigo, característico por otra parte de la literatura árabe. En un buen número de obras late una pregunta constante: ¿Quiénes somos?, planteada por unos autores que han vivido la transición entre la etapa de dominación británica sobre el país, y la independencia, instaurada en 1971. Se trata de un sentimiento de extrañeza, de desubicación, una búsqueda de un lugar propio, en el que el autor pueda situarse y definirse con comodidad, sin sentirse alienado. Esta pregunta no halla respuesta inmediata, aunque se apuntan ya en la literatura qatarí unos signos de identidad específicos que pueden poner fin a estas cuestiones tan enquistadas en las obras actuales; cuestiones que sin duda son fruto de unos cambios vertiginosos en la economía, en la política, en la sociedad, en definitiva, en todo el entramado del Qatar contemporáneo.

El vehículo de expresión de esta literatura es la lengua árabe. Sin embargo es interesante hacer referencia a una nueva producción que se va abriendo camino, lentamente, en todos los países de la geografía árabe: la literatura en dialectal. Unos cuantos datos nos pueden ser de utilidad para centrar este tema: la lengua árabe es una lengua sagrada para los musulmanes, pues en ella fue revelado el Corán al profeta Mahoma. Es, además, la lengua de la cultura, de todo lo escrito, y, por tanto, de la literatura de todos los países árabes, desde el Golfo hasta el océano Atlántico. A su lado, en cada país del mundo árabe, o incluso a veces en cada región, surgen dialectos más o menos alejados de esa lengua original, siendo sus funciones muy distintas: mientras que la lengua árabe es esencialmente escrita, los dialectos son fundamentalmente orales. Sin embargo, y a pesar de ese abismo que los separa, los dialectos están empezando a adquirir un estatus diferente, y muy poco a poco comienzan a ser utilizados, con bastante dificultad aún, como vehículo de expresión literaria, sin que puedan en absoluto equipararse a la lengua árabe.

Es en el campo de esta literatura dialectal donde se enmarca la obra del dramaturgo qatarí Abd el-Rahmán al-Mannai, autor de la obra Umm Zinn (La más bella), escrita en el dialecto de Qatar. Al-Mannai ha contribuido al desarrollo de esta literatura, traduciendo varias obras clásicas de la literatura inglesa al dialecto qatarí.

En este entramado literario merece una mención especial la prensa qatarí, en árabe y en inglés, cuyo avance en los últimos años ha sido vertiginoso, especialmente a partir de la promulgación, en 1979, de la Ley de prensa y publicaciones. Entre los títulos publicados cabe destacar la revista mensual Doha (fundada en 1969) y la femenina Al-Yawhara (1974), los semanarios Al-Uruba (1970) y Al-Ahd (1974) o los diarios Al-Arab (1972), Ar-Raya (1979) y Gulf Times (en inglés, 1978). A ellos se suman Aswaq al-Jaliy (mensual, publicada desde 1980), al-Dawri, This is Qatar (bimensual, en inglés) Al-Murshid, Ajbar al-Usbú (semanario político, 1985), Al-Jaliy al-Yawm (diario político, 1985, reemplazado en 1987 por Al-Sharq) y el diario al-Watan. En 1987 aparece una revista infantil, Masail, y en 1990, la deportiva Qaws Qusa. Aunque el contenido de la mayor parte de estos periódicos y revistas es esencialmente político y/o económico, en ellos suele haber un espacio para la literatura.

El periodismo cobra fuerza en Qatar con la independencia del país. A partir de ese momento, como hemos visto, la aparición de nuevos periódicos es un fenómeno creciente. Y, como dato a destacar, hay que señalar que, a diferencia de lo que ocurre en otros países árabes, en Qatar las mujeres no se quedaron atrás, y un importante número de mujeres periodistas ven cómo sus textos son publicados en la prensa qatarí, desde los inicios de su andadura. Estas periodistas usan la prensa para difundir modelos, despertar las conciencias, y criticar, más o menos abiertamente, las normas sociales imperantes. La prensa es y ha sido un buen vehículo para que la voz de las mujeres se deje oír. Así, el periodismo es el vehículo para las nuevas ideas, pero también lo es para la literatura, en esos espacios que se destinan a ella en la mayor parte de los periódicos del mundo árabe, ya sea en sus páginas literarias, ya sea en suplementos específicos en los que, ya desde los inicios de la prensa, se publicaron muchas obras literarias seriadas, antes de que vieran la luz en forma de libro.

Es éste el caso de Fátima Turki (n. 1953), que habitualmente usa el seudónimo de Umm Akzam. En sus escritos queda patente esa tensión entre el deseo de modernizar la sociedad y el miedo a los cambios radicales. Umm Akzam puede criticar las arraigadas normas sociales de su país, especialmente en tanto que marginan a la mujer, pero para ella el ejemplo occidental no es el modelo a seguir. Es necesario un cambio desde dentro, una modernización que favorezca la situación de la mujer a la vez que se respetan los valores tradicionales. Conjugar tradición y modernidad, esa es la propuesta que subyace en los escritos de Umm Akzam.

En esa misma línea, en el periodismo femenino qatarí hay que destacar igualmente a Kulzum Yabar (n. 1960), que colabora en los medios de su país desde los 14 años. En 1978 publicó su primera colección de relatos, que lleva por título Tú y el bosque del silencio y la duda.

La creación de varias casas editoriales, cuya aparición coincide de forma casi simultánea con la de estas revistas y periódicos, ha contribuido en buena medida al surgimiento de escritores y obras de destacada calidad. Pero es precisamente el relato breve el género más cultivado en el Qatar contemporáneo. Y en este terreno, como puede apreciarse, el papel de las escritoras es destacado, y va en aumento año tras año. Puede afirmarse que la aparición del relato breve en Qatar está directamente vinculada con el surgimiento de la prensa, en los años 70.

Los relatos de estas mujeres qataríes se caracterizan, en líneas generales, por conformar una producción teñida de angustia y desgarro, en la que queda patente un fuerte deseo de romper las ataduras y derribar todos los obstáculos que se interponen en su camino hacia la libertad y la realización personal. Teñidos de realismo o de romanticismo, los temas que estas autoras tratan en sus escritos pueden dividirse en cuatro grandes bloques:

Rebeldía y angustia. Desgarro contra la opresión del hombre sobre la mujer, sea cual sea su papel en la familia (esposo, hermano, padre, tío...), y sobre la autoridad que representa. En los relatos que abordan estos temas, la mujer se rebela contra las tradiciones y contra los roles sociales que se le imponen por parte del hombre, recortando drásticamente su libertad. Los nombres de Umm Akzam, Nura al-Saad, Zohra al-Maliki o Lulua al-Misnad son representativos de esta corriente temática, en la que la mujer expresa su rechazo a una realidad llena de ataduras, de obstáculos, de tradiciones impuestas.

Huida hacia el interior. La clara diferencia entre el yo individual y el nosotros social es la línea conductora de relatos en los que la extrañeza, la sensación de estar fuera de lugar y de no pertenecer a ninguna parte son rasgos fundamentales. Estos escritos están fuertemente influidos por Kafka o Camus, y por los principios básicos del existencialismo. Ante la desolación, la angustia, el miedo y la tristeza, el único recurso parece ser la huida de la realidad. Incluso la locura, el refugio pasivo en el interior, se plantea a veces como la única forma de escapar, en estos relatos escritos por autoras qataríes como Boshra Nasr o Maysa al-Jalifi.

La vuelta a las raíces. En los relatos de las narradoras qataríes apenas aparece reflejado un deseo de vuelta a las raíces culturales propias del país y de la zona del Golfo. Y, salvo en raras ocasiones, tampoco reflejan nostalgia o añoranza por una recuperación de los valores espirituales o sociales de sus ancestros. En algunos relatos de Umm Akzam, muy pocos en realidad, aparecen estos temas. Sin embargo sí los vemos en mayor medida en los relatos escritos por hombres, como es el caso, por ejemplo, de Abd Allah Yúsuf al-Husayni o de Sami Yasin al-Mannai, en algunos de los cuales se trata el mundo de los pescadores de perlas, el tradicional modo de vida qatarí.

La evasión romántica. Esta postura, declarada abiertamente en un buen número de relatos, permite alejarse de la opresión y de los problemas de la realidad mediante la fantasía. La imaginación evita el enfrentamiento directo con el obstáculo que impone la realidad. Esta tendencia está representada en varios de relatos de Maysa al-Jalifi, Kulzum Yabar o Umm Akzam, entre otras.

A menudo uno o varios de estos grandes temas se entrecruzan en un solo relato. El siguiente texto es buena prueba de ello. Se trata de un complejo fragmento de 'La mujer y el erizo', de Nura Al Saad, revelador del estilo de estos relatos contemporáneos, en los que se dan cita la angustia, el extrañamiento, la desolación, el ansia de libertad...



'¿Qué tengo que hacer? ¿Cómo tengo que actuar? ¿Tomo un taxi? Pero no llevo dinero. Habitualmente llevo algo suelto para comprar alguna cosilla sin importancia, pero eran ellos quienes se hacían cargo de los gastos. Los transportes, la comida, la bebida, la vivienda... Todo, absolutamente todo. Entonces no tenía que angustiarme, ni pensar, ni preocuparme por nada... Yo sólo cumplo lo que él ordena. Y lo hago inmediatamente y sin discutir. Me influye sin yo influir en nada. Recibo. Y no recuerdo haber dado nunca. De todas formas no sé la dirección de nuestro piso. Ni el barrio. Ignoro el nombre de la zona, la calle, el número del edificio, y lo que hay a su alrededor, enfrente o detrás. No conozco qué tiene al sur, al norte, al este o al oeste. Ni su suelo ni su cielo. Nunca tuve necesidad de saber nada de estas cosas tan complicadas. No las necesito, porque salgo con ellos y regreso con ellos. Porque siempre he estado bajo su protección. Hasta ahora...

¡Qué desgraciada y qué infeliz soy! ¡Qué escena tan polvorienta! ¡Qué odioso y qué asfixiante es esto que estoy viviendo...!'



Realistas, románticos, políticos, nostálgicos, rebeldes, los relatos qataríes son fiel reflejo de la sociedad en la que viven sus autores, mujeres y hombres de Qatar que publican sus escritos en la prensa periódica y, más adelante, en forma de libro. Entre sus filas hay que mencionar también a las autoras Widad al-Kawari, Fátima Muhammad Ahmad, Hissa al-Awadi, Anisa al-Yúsuf, Mayy Salim, Maryam al-Saad, Boshra Abd Allah, Zohra al-Maliki, Maryam Husayn; y a los autores Ibrahim Saqar al-Mariji, Ahmad Yaafar Abd al-Malik, Abd el-Rahmán al-Mannai, Hasan Rashid, Jalid Abd Allah al-Nima, Yúsuf Muhammad Sulaymán al-Suwaydi y Abd Allah Yúsuf al-Husayni, entre otros muchos.

Quiero señalar, por último, que el conocimiento de la literatura qatarí en España es escaso, y son contadas las traducciones a las que el lector español puede acudir para conocer la producción literaria de este país. Entre estas traducciones se encuentran dos poemas de Mubarak Ibn Sayf al-Thani (n. 1949), considerado como el introductor de la poesía romántica en Qatar.



Sin embargo, en la literatura qatarí, a pesar de su juventud, ya hace tiempo que se vislumbran una madurez y una plenitud que sin duda está a punto de alcanzar. En Qatar, día a día, está saliendo a la luz una producción interesante que, tanto por formar parte de la literatura árabe como por presentar unas señas de identidad propias, ha de ser merecedora de la atención de los traductores, de los lectores y de los críticos.

Aleksandr Pushkin/ Poetas y escritores rusos






(Aleksandr Sergeevich Pushkin; Moscú, 1799-San Petersburgo, 1837) Poeta y novelista ruso. Tal como solía ser habitual entre la aristocracia rusa de principios del siglo XIX, su familia adoptó la cultura francesa, por lo cual tanto él como sus hermanos recibieron una educación basada en la lengua y la literatura francesas. A los doce años fue admitido en el recientemente creado Liceo Imperial (que más tarde pasó a llamarse Liceo Puskhin), y allí fue donde descubrió su vocación poética.

Alentado por varios profesores, publicó sus primeros poemas en la revista Vestnik Evropy. De tono romántico, en ellos se apreciaba la influencia de los poetas rusos contemporáneos y de la poesía francesa de los siglos XVII y XVIII, en especial la del vizconde de Parny. También en el Liceo inició la redacción de su primera obra de envergadura, el poema romántico Ruslan y Lyudmila, finalmente publicado en 1820.

Poco antes, en 1817, Pushkin había aceptado un empleo en San Petersburgo, donde entró en contacto con un selecto círculo literario que, progresivamente, se fue convirtiendo en un grupúsculo político clandestino. También entró a formar parte de la Zel’onaja lampa («La luz verde»), otro movimiento de oposición al régimen zarista que a la postre sería el germen del partido revolucionario que encabezó la rebelión de 1825.

Si bien su poesía, durante estos años de juventud, era más sentimental que ideológica, algunos de los poemas escritos por entonces (La libertad, 1817; El pueblo, 1819) llamaron la atención de los servicios secretos zaristas, que quisieron leerlos sólo en clave política. A consecuencia de ello, acusado de actividades subversivas, fue obligado a exiliarse. Fue confinado en Ucrania primero y luego, en Crimea, donde compuso varios de sus principales poemas: El prisionero del Cáucaso (1822); Los hermanos bandoleros (1821-1822); La fuente de Bakhcisaraj (1824). En mayo de 1823 inició la redacción de su novela en verso Yevgeny Onegin (1833), en la cual estuvo trabajando hasta el año 1831.

En 1824, las autoridades rusas interceptaron una carta dirigida a un amigo en la cual se declaraba ateo, por lo que sufrió un nuevo extrañamiento, en esta ocasión en Pskov, donde su familia tenía varias posesiones. Dedicó los dos años que permaneció en Pskov a estudiar historia y a recopilar cuentos y relatos tradicionales. Todo ello quedó reflejado en su obra, en la que se aprecia un creciente interés por la literatura popular y un progresivo acercamiento hacia formas más propias del realismo que del romanticismo. Son prueba de ello la tragedia Boris Godunov (1824-1825) y la continuación de Yevgeny Onegin.

En 1826 cursó una solicitud de visita ante Nicolás I, quien se vio obligado a recibirlo, en parte porque tenía pruebas fehacientes de que no había participado en las revueltas antizaristas de 1825, pues Pushkin se hallaba a varios miles de kilómetros de Moscú, y en parte porque no deseaba que el poeta utilizara su ya consolidada popularidad para hacer campaña antigubernamental. Tras la entrevista, el zar accedió a concederle el perdón, pero con la condición de que él mismo, Nicolás I, se convertiría en adelante en su censor particular.

En 1831 contrajo matrimonio con Natalia Goncharova. Mal recibido en los ambientes cortesanos, debido a su peculiar personalidad y al radicalismo de sus planteamientos ideológicos, escribió sus últimas obras mayoritariamente en prosa: Poltava (1829); Relatos de Belkin (1830); El caballero de bronce (1833); La hija del capitán (1836). Murió joven, a consecuencia de las heridas sufridas en un duelo al cual le incitaron varios de sus enemigos, pero a su muerte se le consideraba ya el padre de la lengua literaria rusa y el fundador de la literatura rusa moderna.

Samuel Beckett / poetas de Irlanda







Su verdadero nombre es Samuel Bareluy Beckett. Miembro de una familia protestante, se formó en una escuela protestante de clase media en el norte de Irlanda, y tras abandonarla, ingresó en el Trinity College de Dublín, donde logró la licenciatura en lenguas romances en 1927 y el doctorado en 1931.

Entretanto pasó dos años como profesor en París, donde lo unió la amistad con James Joyce, con quien trabajó en conjunto, y de Ezra Pound

Cuestionó la capacidad de la literatura para liberar al hombre de su soledad, mediante un teatro y una narrativa en apariencia inconexa y marcada por el absurdo, que refleja la condición humana. La mayor parte de sus obras están escritas en francés. En el libro de versos Whoroscope (1930), dejó ver su posición ante los fundamentos del positivismo con la presentación de un maltrecho René Descartes que trata de hilvanar una meditación coherente sin conseguirlo y reemplaza el Cogito, ergo sum por Fallor, ergo sum o me engaño, luego existo.

En 1942, tras adherirse a la Resistencia, tuvo que huir de la Gestapo. Se instaló en el sur de Francia, donde escribió la novela Watt (publicada en 1953).

Volvió a París al finalizar la guerra, donde creó cuatro grandes obras: su trilogía Molloy (1951), Malone muere (1951) y El innombrable (1953) y la obra de teatro Esperando a Godot (1952), que se estrenó en 1953 y que es considerada una de las obras vanguardistas más importantes de la segunda postguerra.
La sólida preparación académica de este autor, junto con su amplísima curiosidad, que lo llevaron a frecuentar lecturas de una vasta gama, hace que pocas corrientes del pensar le hayan pasado inadvertidas.
La relación de la filosofía con su escritura transita por carriles más tangenciales, como cuando dice de su novela Murphy: "Si yo estuviera en la nada envidiable situación de estudiar mi obra mis puntos de partida serían los "Nada es más real [que la nada. Demócrito de Abdera]" y "Ubi nihil vales [ibi nihil velit. Geulincx]". En todos los casos nos encontramos con una lectura muy personal de la filosofía, en la que dialogan tendencias heterogéneas, que pueden llegar a confluir, coincidir o disentir de manera sorpresiva, creando una nueva forma de leer el mundo, que se ha caracterizado como "beckettiana", tanto en su dramaturgia como en su poesía. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1969. Silvia Loustau

DA TAGTE ES¹


redime lo que reemplaza a los adioses
la sábana de agua que navega en tu mano
a quienes nada tienen ya para la tierra
y el espejo sin niebla encima de tus ojos.
1da tagte es: -entonces (o allí, en sentido temporal) amaneció. En alemán en el original.
ALBA


antes de que amanezca aquí estarás
y Dante y el Logos y todos los estratos y misterios
y la luna marcada
allende el blanco plano de la música
que establezcas aquí antes del alba¹

solemne suave seda cantarina
inclínate hacia el negro firmamento de areca³
lluvia sobre bambúes flor de humo callejuela de sauces

quienes aunque te inclines con dedos compasivos
para abonar el polvo
en nada aumentarán tu generosidad
cuya belleza ante mí será como un sudario²
informe de sí misma que se extiende sobre la tempestad de los emblemas
de modo que no hay sol ni hay revelaciones
ni víctima tampoco
yo solamente y el sudario luego
y un bulto muerto ya
1 -en italiano en el original
3- areca palma india
SOY UN DISCURRIR DE ARENA QUE RESBALA...

soy un discurrir de arena que resbala
entre la duna y los guijarros
la lluvia del verano llueve sobre mi vida
sobre mí vida mía que me persigue y huye
y tendrá fin el día del comienzo

caro instante te veo
en el retroceder de este telón de bruma
donde ya no deberé pisar estos largos umbrales movedizos
y viviré lo mismo que una puerta
que se abre y se vuelve a cerrar
MÚSICA DE LA INDIFERENCIA...

música de la indiferencia
corazón tiempo aire fuego arena
del silencio desmoronamiento de amores
cubre sus voces y que
no me oiga ya
callarme.
VIENEN...

vienen
diferente e iguales
con cada una es diferente y es igual
con cada una la ausencia de amor es diferente
con cada una la ausencia de amor es igual

vienen
diferentes e idénticas
con cada una es diferente y es lo mismo
con cada una la ausencia de amor es diferente
con cada una la ausencia de amor es la misma

EL PODER DE LA PALABRA



No hay nada que tenga más poder que la palabra, el escritor colombiano José
María Vargas Vila la calificó como el arma de doble filo, una sola palabra puede causar daño o bien inmagibable, no en vano cuando una sociedad afronta un problema los periodistas buscan a sus lideres


buscando que sus palabras contribuyan a crear calma. No hay jefe de estado sobre esta tierra que tenga el poder que tiene la palabra. En México quedó más que demostrado, ha aglutinado más a la comunidad el poeta y periodista Javier Sicilia que el presidente Calderon, Sicilia puso a Mexico de pie, le sacó lo mejor de su alma tolteca y le devolvió su esperanza. América es grande gracias a la palabra.

Florencia Abbate
Margarita Abella Caprile
Carlos Abrevaya
Constante José Aguer
Leandro Aguilera
Horacio Aiello
Pablo Albarello
Manuel Alberti
Alberto Amato
Pedro María de Alcántara Salvadores
Alejandro Lanoël
Ernesto Alemann
Carlos Octavio Alfaro
Alicia de Arteaga
Roberto Alifano
Eduardo Aliverti
Alejandro Javier Alonso
Eliseo Álvarez
Emilio de Alvear
Amaro Villanueva
Ramón Eduardo de Anchoris
Guillermo Andino
Olegario Víctor Andrade
Pedro de Angelis
Raúl Alejandro Apold
María Belén Aramburu
Marcelo Araujo
Daniel Arcucci
Julio Ardiles Gray
Ronnie Arias
Roberto Arlt
José Miguel Fritis
Carola Fuentes
Eduardo Fuentes
Alberto Fuguet
José Miguel Furnaro
Galvarino Gallardo
Antonio García Reyes
Ricardo García (locutor chileno)
Walter Garib
Galo Gómez
Eva Gómez
Carlos González Márquez
Renato González Moraga
Rosa González Román
Gustavo González Rodríguez
Alejandra Gouet
Iván Guerrero Mena
Alejandro Guillier
Rafael Gumucio
Pía Guzmán
Gustavo Hasbún
Federico Heinlein
Luis Hernández Parker
Rodrigo Herrera
Cristián Heyne
Mateo Arnaldo Höevel
Mauricio Hofmann
Homero Ávila Silva
Cristián Huneeus
Pablo Huneeus
José Miguel Ibáñez Langlois
Pablo Illanes
Hermógenes Irisarri
Carmen Jaureguiberry
Pamela Jiles
Carolina Jorquera
Eduardo Labarca
Sergio Lagos
Alfredo Lamadrid
Eugenio Lira Massi
Manuel Magallanes Moure
Rafael Maluenda
Jorge Marchant Lazcano
Juan Domingo Marinello
Julio Martínez
Daniel Matamala
Tito Matamala
Raúl Matas
Bernardo de la Maza
Domingo Melfi
Juan Pablo Meneses
Miguel Merello
Orlando Millas
Hernán Millas
María Olivia Mönckeberg
Yolanda Montecinos
Nibaldo Mosciatti Olivieri
Verónica Moscoso
John Müller
José María Navasal
Marina de Navasal
Gricelda Núñez
Daniel Olave
Héctor Olave
Hernán Olguín
Augusto Olivares
Soledad Onetto
Luis Orrego Luco
Víctor Osorio Reyes
Francisco Javier Ovalle Castillo
Alfredo Pacheco Barrera
Manuel Aniceto Padilla
Savka Pollak
Paula Parada
Ítalo Passalacqua
Fernando Paulsen
Pedro Pavlovic
Santiago Pavlovic
Pedro Serazzi Ahumada
Pedro Peirano
Tati Penna
Hermógenes Pérez de Arce Ibieta
Mónica Pérez (periodista)
Carlos Pezoa Véliz
Carlos Pinto
Silvia Pinto
Karen Poniachik
Carmen Puelma
Antonio Puga Rodríguez
Eduardo Ravani
Bárbara Rebolledo
Vanessa Reiss
Mónica Rincón
Matías del Río
Zorobabel Rodríguez
Mary Rogers
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Ángel Rojas Penalva
Consuelo Saavedra
Macarena Saavedra
Andrés Sabella
Mónica Sanhueza
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Recaredo Santos Tornero
Aldo Schiappacasse
Mirna Schindler
Verónica Schmidt
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Cecilia Serrano
René Silva Espejo
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Víctor Domingo Silva
Fernando Solís Lara
Javiera Suárez
Carlos Tejos
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Pablo Toro
Zenón Torrealba Ilabaca
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Ramón Ulloa
Loreto Urbina
Carolina Urrejola
Marcela Vacarezza
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Esteban Valenzuela
Ignacio Valenzuela
Iván Valenzuela
José Joaquín Vallejo
José Miguel Varas
Daniel de la Vega
Patricia Verdugo
Gonzalo Vial Correa
Estefanía Godoy
Carolina Gómez
Miguel González
Otto Greiffestein
Juan Ignacio "Nacho" Abarca
Gustavo Aguirre
Fernando Alarcón
Alfonso Alcalde
Salvador Allende Castro
Juan Rafael Allende
Montserrat Álvarez
Roberto Apud
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Ludovico Barra
Diego José Benavente
Guillermo Bianchi
Diana Bolocco
Carlos Borcosque
Carmen Sofía Brenes
Liborio Brieba
Alberto Buccicardi
Sergio Campos
Carlos González Sháněl
José Carrasco Tapia
Elmo Catalán
Rafael Cavada
Eloy Caviedes
Carolina Cayazzo
Pedro Cayuqueo
Patricia Cerda
Marcos Chamúdez
Karla Constant
Hugo Correa
Raquel Correa Prats
Luis Corvalán
Jean Philippe Cretton
Jaime Davagnino
Álvaro García del Otero
Jorge Délano Frederick
Enrique Delpiano
María Olga Delpiano
Jorge Díaz Saenger
Álvaro Díaz
John Dinges
Armando Donoso
Mercedes Ducci
Luis Durand
Karin Ebensperger
Edgardo Marín Méndez
Agustín Edwards Eastman
Catalina Edwards
Marlén Eguiguren
Mauricio Electorat
Julián Elfenbein
Claudio Elórtegui
Maximiano Errázuriz
Isidoro Errázuriz
Carolina Escobar
Januario Espinoza del Campo
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Gonzalo Feito
Camilo Fernández
Carmen Fernández Gibbs
Eugenio Figueroa
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Ignacio Franzani
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Iván Lalinde
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Margarita Ortega
Claudia Palacios
Carolina Lezaca
Fernando González Pacheco
Juliana Restrepo
Jorge Augé Bacqué
Jorge Aulicino
Nicolás Avellaneda
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Osvaldo Baigorria
Luis Balaguer
Rodolfo Barili
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Orlando Barone
Osvaldo Bazán
Alfredo Becerra
Martín Becerra
Raúl Becerra
Manuel Belgrano
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Romina Belluscio
Betty Elizalde
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Ladislao Biro
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Blackie
José Blanco Amor
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Maruja Boga
Leonardo Boix
Virginia Bolten
Gonzalo Bonadeo
Miguel Bonasso
Marcelo Bonelli
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Leopoldo Brizuela
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Nicolás Calvo
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Miguel Cané
Martín Caparrós
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Nelson Castro
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Juan Dosal
José Lamadrid
Alfonso Lanzagorta
Álvaro Morales (periodista)
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Silvia Corzo
Carolina Cruz
Natalia Cruz
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José Ramón Fernández Álvarez (periodista)
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Adolfo Llanos y Alcaraz
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Héctor Aguilar Camín
José Agustín
Javier Alatorre
Rafael Alducin
Miguel Alessio Robles
Alex Marin y Kall
Gerardo Alfaro
Alfredo Ruiz del Río
José Alvarado Santos
Ana María Alvarado
José Antonio Alzate
Francisco José Amparán Hernández
Anabel Hernández García
Andrés Roemer
Antonio Ancona Albertos
Antonio de Pío Araujo
Alejandro Ariceaga
Carmen Aristegui
Amado Avendaño Figueroa
Uriel Áviles
Alfredo Bablot
Gonzalo Báez-Camargo
Rosaura Barahona
Agustín Basave Benítez
Carlos Alberto Becerril
Pascal Beltrán del Río
Enrique Berruga Filloy
Jesús Blancornelas
Julio Boltvinik Kalinka
Salvador Borrego
Gilberto Bosques
Manuel Buendía
Carlos María de Bustamante
Lydia Cacho
Salvador Calvillo Madrigal
Jorge Camacho Peñaloza
Ángel del Campo
Enrique Canales
Miguel Cane
Miguel Cantón Zetina
Emmanuel Carballo
Marco Aurelio Carballo
Pedro Castera
Luis Castillo Ledón
Miguel Castro Ruiz
Catalina D'Erzel
Fernando Celada
Francisco Cervantes
Juan Cervera Sanchís
Miguel Ángel Chávez Díaz de León
Christian Martinoli
María Antonieta Collins
Rolando Cordera Campos
Javier Corral Jurado
Cristina Pacheco
Jorge Cuesta
José Tomás de Cuéllar
José Cárdenas
Katia D'Artigues
Daniel Aguilar
David Páramo
Francisco de la Peña
Niceto de Zamacois
Germán Dehesa
Porfirio del Castillo
Fernando del Monte
Álvaro Delgado Gómez
Carlos Díaz Dufoo
Pedro López Díaz
Rafael Domínguez
Denise Dresser
René Drucker Colín
José Elguero
Carlos Elizondo Mayer-Serra
Javier Elorriaga Berdegué
Enrique Hernández Alcázar
Guillermo Enríquez Simoni
Mario Ezcurdia Camacho
Isidro Fabela
Enrique Fernández Granados
Ángel Fernández Rugama
Eulalio Ferrer
Carmen Lira Saade
María Victoria Llamas
Guillermo Llanos
Joaquín López-Dóriga
Nacho López
Rafael Loret de Mola
Luis Ignacio Lujano Rivera

Denise Maerker
Manuel Seyde
Margarita Paz Paredes
Miguel Marín Bosch
Jeremías Marquines Portillo
Eduardo Martínez Soto Alessi
Ixtli Martínez
Sanjuana Martínez
Gonzalo Martré
Eduardo Martínez Celis
Francisco Martínez de la Vega
Manuel Martínez de Navarrete
Filomeno Mata
Matías de Córdova
Macario Matus
Mauricio Mancera
Mauricio Valero
Jaime Maussan
Ramón Méndez Estrada
Luis N. Méndez
Jesús Martín Mendoza Arriola
Enrique Metinides
Lorenzo Meyer
Adela Micha
Margarita Michelena
Miguel Galindo y Galindo
Fausto Moguel
Tomás Mojarro
Carlos Monsiváis
Querido Moheno
Myriam Moscona
Porfirio Muñoz Ledo
Mónica Lavín
Norma Alicia Moreno Figueroa
Mariano Osorio (locutor)
Eunice Odio
José Juan Ortega
Jorge Eugenio Ortiz Gallegos
Francisco Ortiz Pinchetti
Diego Osorno
Alberto Padilla
José Pagés Llergo
Beatriz Pagés Rebollar
Martín del Palacio
Carlos Payán
Olga Pellicer
Víctor S. Peña
Pedro F. Pérez y Ramírez
Antonio Plaza
Elena Poniatowska
Anselmo de la Portilla
Manuel Puga y Acal
Alejandro Quijano
Ana María Rabatté y Cervi
David Raisman
Raúl Ramírez Guerrero
Ignacio Ramírez
Ramón Alberto Garza García
Juan Ramón Sáenz
Pedro Ferríz
Pedro Ferriz de Con
Anselmo L. Figueroa
Jesús Flores Magón
Ricardo Flores Magón
Enrique Flores Magón
Alejandro Franco
Heriberto Frías
Carlos Fuentes Argüelles
Armando Fuentes Aguirre
Vicente Fuentes Díaz
Gabriel Bauducco
Federico Gamboa
Margarita García Flores (entrevistadora)
Andrés Guardiola García Gómez
Nemesio García Naranjo
Vicente García Torres
Ciro Gómez Leyva
Mauricio González de la Garza
Álvaro González de Mendoza
Francisco González Guerrero
Jorge Enrique González
Carlos González Peña
Miguel Ángel Granados Chapa
Práxedis G. Guerrero
Lázaro Gutiérrez de Lara
Manuel Gutiérrez Nájera
José Gutiérrez Vivó
Juana Belén Gutiérrez de Mendoza
Hermanos Flores Magón
Julio Hernández López
Emilio Herrera Muñoz
Pablo Hiriart
Malú Huacuja del Toro
Héctor Pérez Martínez
Renán Irigoyen Rosado
Fernando de Ita
Bárbara Jacobs
Jaime Guerrero
Jorge Ferretis
José Israel Carranza
José María Ponce de León
Juan Nepomuceno Troncoso
Alejandro Junco de la Vega
Celedonio Junco de la Vega
Ernesto Lammoglia
Vicente Leñero
León Krauze
Lilly Téllez
Javier Hernández Bonett
Iván Mejía Álvarez
William Vinasco Chamorro
Alan Abelson
Mumia Abu-Jamal
James Agee
Mitch Albom
Allan Nairn
Jay Allen
John Allen
Chris Anderson
Anne Applebaum
Henry Appleton
Guillermo Arduino
Peter Arnett
Atika Shubert
Russell Baker
Lester Bangs
Barbara Demick
John Battelle
Bruce Bawer
Glenn Beck
Phyllis Bennis
Bárbara Bermudo
Carl Bernstein
Ambrose Bierce
Bill Keller
David Blaustein (periodista)
Nellie Bly
Margaret Bourke-White
Benjamin Bradlee
Ed Bradley
Charles Frederick Briggs
David S. Broder
Po Bronson
Heywood Hale Broun
Malcolm Browne
Vee F. Browne
Art Buchwald
Christopher Buckley
Herb Caen
James Carroll
Johnny Carson
Danny Casolaro
Chris Matthews
Christine Chubbuck
Claudia Rosett
Robert Coates (crítico)
María Antonieta Collins
Janet Cooke
Anderson Cooper
Eric Gordon Corley
Patricia Cornwell
Ann Coulter
Katie Couric
Robert Cox
Stephen Crane
Walter Cronkite
Natalia Cruz
Chris Cuomo
Daniel Coit Gilman
David Rieff
Dorothy Day
Nelson Antonio Denis
José Díaz-Balart
John Dinges
Brian Doherty
Phil Donahue
Charles Henry Dow
Virginia Driving Hawk Sneve
Michael Drosnin
Stephen J. Dubner
Henri Louis Villaume Ducoudray Holstein
Alice Dunbar-Nelson
Eddie Trunk
Elizabeth Hawley
Osborn Elliott
Liz Evora
Susan Faludi
Barry Farber
Lawrence Ferlinghetti
Charles G. Finney
Janet Flanner
B. C. Forbes
Gabriela Frías
Thomas Friedman
Varian Fry
Margaret Fuller
Gaeton Fonzi
George Gallup
Nina García
Gary Mark Smith
Gay Talese
George Creel
Brendan Gill
Dan Gillmor
Ira Gitler
Stephen Glass
James Gleick
Gloria Rodríguez Mulloy
Rube Goldberg
Daniel Goleman
Amy Goodman
Katharine Graham
Enrique Gratas
Greta Van Susteren
Robert Fiske Griggs
Maxx Guetta
H.D.
Briton Hadden
George Ellery Hale
Óscar Haza
Henry Hazlitt
Lafcadio Hearn
William Randolph Hearst
Richard Heinberg
Herbert Morrison
Seymour Hersh
Perez Hilton
Hedda Hopper
Daniel Hopsicker
Charles Horman
Alberto Ibargüen
Iris Chang
Ismael Cala
A. J. Jacobs
Jane Burgermeister
Jani Allan
Peter Jennings
Jeremy Scahill
Jim Knipfel
John Ardoin
Johnston McCulley
Jon Lee Anderson
Edward David Jones
Jose Antonio Vargas
Josh Lomberger
Josh Mathews
Juan González (periodista)
Justin Berry
Robert G. Kaiser
Sen Katayama
Kay Rush
Keith Olbermann
Clinton Kelly
John F. Kennedy, Jr.
William J. Kennedy
Kevin Kelly
Dennis King
Larry King
Ezra Klein
Pablo Kleinman
George Knapp
Jon Krakauer
Paul Krassner
Lawrence Kudlow
Irv Kupcinet
Mark Kurlansky
Adrian Lamo
Saul Landau
Ring Lardner Jr.
David Lawrence
Jennifer 8. Lee
Ferdinand Jacob Lindheimer
Walter Lippmann
William Lloyd Garrison
Stacy London
Kathryn Jean Lopez
Henry Luce
Charles Fletcher Lummis
Jim McKay (periodista)
Rachel Maddow
John Bartlow Martin
Hans Massaquoi
Herbert Matthews
Mayar Zokaei
Henry Louis Mencken
Michael Cole
Charles Milford Bergstresser
Eduardo Montes-Bradley
Ted Morgan
Morton Mintz
Elliott Murphy
Edward R. Murrow
Sylvia Nasar
Nate Thayer
Alexander Sutherland Neill
Ann Nocenti
Albert Jay Nock
Asra Nomani
Edward S. O'Reilly
James Oberg
John O'Hara
Frederick Law Olmsted
Andrés Oppenheimer
Alicia Ortega
Oswald Garrison Villiard
P.J. O'Rourke
Alberto Padilla
Claudia Palacios
Chuck Palahniuk
Louella Parsons
Daniel Pearl
Mel Allen
Ring Lardner
Clem McCarthy
Jim McKay (periodista)
Damon Runyon
Dick Schaap
Gil Stratton
Hunter S. Thompson
Van Earl Wright
Alejandro Apo
Marcelo Araujo
Eduardo Biscayart
Gonzalo Bonadeo
Borocotó
Mariano Closs
Daniel Bambino Gómez
Héctor del Mar
Alejandro Fabbri
Juan Fazzini
Tití Fernández
Joaquín Carballo Serantes (Fioravanti)
Diego Fucks
Gastón Recondo
Germán Paoloski
Ignacio Goano
Patricio Hernández
Néstor Ibarra
Juan José Panno
Gustavo Kuffner
Emilio Lafferranderie
Enrique Macaya Márquez
Víctor Hugo Morales
José María Muñoz
Walter Nelson
Fernando Niembro
Guillermo Nimo
Fernando Pacini
Horacio Pagani
Leonardo Panetta
Dante Panzeri
Toti Pasman
Walter Queijeiro
Julio Ricardo (periodista)
Elio Rossi
Mario Trucco
Juan Pablo Varsky
Sebastián Vignolo
Enrique Wolff
Rodrigo Bascuñán
Pierre Bourgault
Thomas B. Costain
Hossein Derakhshan
Milt Dunnell
Edith Maude Eaton
Malcolm Gladwell
Declan Hill
Naomi Klein
Roméo LeBlanc
René Lévesque
William Lyon Mackenzie
Honoré Mercier
Jeanne Sauvé
Peter Wildeblood
Jan Wong

Ximena Renjifo/ Elizabeth Atkins/ Rafaela Bonilla/ Cristian Marti/ Anne-Marie Vallat / Andrés de Kramer/ Ramón Gómez de la Serna/ Ana García D'Atri/ Arabella Siles/


Como un servicio a los escritores y poetas que nos leen, publicamos esta lista de agentes literarios. No tenemos los datos de Jorge Consuegra, exitoso agente literario en Colombia.


Abiali Afidi S.L.
Ximena Renjifo
C/ Lince nº 4
28707 San Sebastián de los Reyes (Madrid)
Tel: 616 36 82 08
Fax: +34 91 388 47 57
renjifox@terra.es

Agencia Literaria ACER
Laure Merle d’Aubigné
Elizabeth Atkins
28014 Madrid
Tel: 91 3692061
Fax: 91 3692052
Laure
E-mail: acer@acerliteraria.com; contacta@acerliteraria.com
Web: www.acerliteraria.com/




Agencia Literaria CBQ, SL
Rafaela Bonilla 19, 8º “A”, Escalera “C” 28028 Madrid
Telf: 91 355 34 84
www.agencialiterariacbq.com
info@agencialiterariacbq.com


Agencia Literaria Transmit
Muntaner, 267 Pral. 1ª B
08021 - Barcelona
E-mail: christian.marti@eurotransmit.com
Web: www.eurotransmit.com



AMV Agencia literaria
Anne-Marie Vallat
Maldonadas, 9 - 2º dcha.
28005 MADRID
Tel: 91 365 25 16 / 91 364 29 25
Fax: 91 364 07 00
E-mail: anne-marie@amvagencialiteraria.com , eduardo@amvagencialiteraria.com
Web: www.amvagencialiteraria.com


Ana García D'Atri
Vinaroz, 16 - portal A - bajo 12
28002 Madrid
Tel: 91 413 73 84
Fax: 91 413 74 57

Andrés de Kramer
Castelló, 30 - 5º dcha.
Tel: (91) 431 63 05
28001 Madrid


Ángeles Martín Agencia Literaria
151 9º A
28035 MADRID
Tel: 91 316 69 12
E-mail: agencialiteraria@amliterary.com.
web: www.amliterary.com


Arabella Siles
Miguel Hernández, 42
28600 Navalcarnero (Madrid)
Tel: 34 655 634 525
E-mail: contacto@arabellasiles.com
Web: www.arabellasiles.com


Asisabla Agencia Literaria
Avda. Meridiana, 308 entlo. 51
08027 Barcelona-España
Tel.: (34) - 93 243 0758
Fax.: (34) - 93 352 7550
E-mail: asisabla@asisabla.com
Web: www.asisabla.com


Axencia Literaria Galega
Avenida de Bueu, 26
E-36940 Cangas
tel + 34 986 168 033 / + 34 622 863 313
fax + 34 986 302 570
info @ litgal.com
http://www.litgal.com/


B&B Serveis literaris
Gran de Gràcia nº 102, 3r. 1ª
08012 Barcelona
Tel: 93 217 42 04
Fax: 93 415 86 25



Bookbank S.A.
Alicia González Sterling
San Martín de Porres, 14
28035 Madrid
Tel: 91 3733539
E-mail: info@bookbank.es ; bookbank@telcom.es
Web: www.bookbank.es


Carmen Balcells
Diagonal, 580
08021 Barcelona
Tel: 93 200 89 33 / 93 393 42 00
Fax: 93 200 70 41
Carina Pons / Pilar Lafuente: carina@ag-balcells.com/ p.lafuente@ag-balcells.com
e-mail: ag-balcells@ag-balcells.com
www.ag-balcells.com


Claudia Bernaldo de Quirós, Agente Literaria
Rafaela Bonilla 19. 8º A Escalera C
28028 Madrid
Tel: 91 355 34 84
info@agencialiterariacbq.com



Cordelia Web Agencia Literaria
Av. Àngel Guimerà 110-112 - E-08950 Esplugues de Llobregat
Tel: 93 4730877


Cristina Vizcaíno
Juan de Austria, 31 1 B
28010 Madrid
Tel: 91 594 49 92
E-mail: vizcaino@infornet.es



Dos Passos Agencia Literaria
Palmira Márquez 91-521.58.12
MAIL: palmira@dospassos.es / dospassos@dospassos.es
www.dospassos.es



Elsa González Agencia Literaria
Velázquez, 54, 4D.
28001 Madrid
Tel 91 575.96.87
Fax 91.575.96.87



Fons y Rodríguez Agencia literaria
Passatge Sert nº 10, 3ª 2ª
08003 BARCELONA
Tel.: 93 268 85 92
Fax: 93 310 37 12
Móvil: 696 01 69 60
E-mail: fonsyrodriguez@yahoo.es


Guillermo Schavelzon & Asoc., Agencia Literaria
Muntaner, 339 5º
08021 Barcelona
Tel: (34) 932 011 310 - Fax (34) 932 006 886
E-mail: guillermo@schavelzon.com / barbaragraham@schavelzon.com
Web: http://schavelzon.com


Hispano Eslovena S.L.
Bruc, 94 - ático 5º
08009 Barcelona
Tel: 93 488 18 66
Fax: 93 487 67 98

I.E Ilustrata S.L.
Ángela Reynolds
C/ Girona nº 86, ppal.
08009 Barcelona
Tel: 93 2469056
Fax: 93 323 37 96
E-mail: reynolds@ilustrata.com / info@ilustrata.com
Web: www.ilustrata.com



IMC Agencia Literaria
Jordi Carbonell
Av. de Sarrìa nº 21, Ent. 5a
08029 Barcelona
Tel: 93 3638757
Fax: 93 3638758
E-mail: info@iemece.com
Web: www.iemece.com


International Editors' Co. S.L.
Maru de Montserrat; Eva Schubert
Provenza, 276, 1º
08008 Barcelona
Tel. (+34) 93 2158812
Fax (+34) 93 4873583
E-mail: ieco@internacionaleditors.com ; iecobarna@internationaleditors.com


Isabelle Torrubia
Travessera de Gràcia 68 1º 1ª
08006 Barcelona
Tel: 93 2187867
web: www.torrubia-agency.com/



Iwe Agencia literaria
C/ Hileras nº 1, 3ª E
18001 Granada
E-mail: pilar@agencia-literaria.com
Web: www.agencia-literaria.com



Julio F. Yáñez
Vía Augusta, 139 - 2º
08021 Barcelona
Tel: 93 200 71 07
Fax: 93 209 48 65
MAIL: montse@yanezag.com






Kerrigan Miró
Antonia Kerrigan
Travesera de Gracia, 22 4º 1ª
08021 Barcelona
Tel: 93 209 38 20
Fax: 93 414 43 28
E-mail: info@antoniakerrigan.com ; hilde@antoniakerrigan.com
Web: www.antoniakerrigan.com


Lennart Sane Agency A.B.
Calle de Eraso 36, 1ª planta
ES-28028 Madrid, Spain
T: +34 91 579 80 46
F: +34 91 579 89 84
info@lennartsaneagency.com
Web: www.lennartsaneagency.com




LITERALRIGHTS agencia literaria
(No se admiten manuscritos no solicitados)
B a l m e s , 145, 1º 1ª
0 8 0 0 8 B a r c e l o n a
info@literalrights.com
www.literalrights.com



Luis Martin-Santos

(No admite originales no solicitados)

Jorge Juan 142
Madrid 28028
E-mail. agencia@lmsagenteliterario.com
Web: www.lmsagenteliterario.com



Margarita Perelló
Sicilia, 101 3º 2ª
08013 Barcelona
Tel: 93 2455939
Fax: 932455939
E-mail: mperello@margaritaperello.com; info@margaritaperello.com.
Web: www.margaritaperello.com



MB Agencia literaria
Mónica Martín; Txell Torrent
Casp, 78 3º 3ª
08010 Barcelona
Tel: 93 265 90 64
Fax: 93 232 72 21
E-mail: monica@mbagencialiteraria.es / txell@mbagencialiteraria.es /; general@mbagencialiteraria.es
Web: www.mbagencialiteraria.es



Mercedes Casanovas
Iradier, 24 bajo
08022 Barcelona
Tel: 93 212 47 91
Fax: 93 212 47 91
E-mail: mercedes@mercedescasanovas.com
www.mercedescasanovas.com



Mercedes Ross
Castell, 28
Teià
Tel: 93 5401353 / 93 5401346
merceros@dtinf.net


Miguel Jiménez Agencia literaria
C/ ALCAZAR DE JEREZ, 37
11406-JEREZ DE LA FRONTERA (CÁDIZ)
E-mail: octoeljerez@hotmail.com


Munárriz Márquez, Agencia literaria y comunicación
C/ Ariabán 7 7º oficina 72 - 73
28014 Madrid
Tel: 91 401 66 87



Pitsaki, Irini
Apartado de correos 36175
08007 Barcelona
93 3236531
E-mail: eirini@teleline.es



Pontas Literary & Film Agency
Anna Soler-Pont
Sèneca, 31
08006 Barcelona
Tel: 0034/ 93 218 22 12
E-mail: info@pontas-agency.com ; anna@pontas-agency.com / joachim@pontas-agency.com
Web: www.pontas-agency.com



Raquel de la Concha / Ana Lyons
RDC Agencia Literaria
c/ Fernando VI, 13-15 3º dcha.
28004 - Madrid
TEL: 91-308 55 85 / 91-391.20.34
WEB: www.rdclitera.com
MAIL: rdc@rdclitera.com / rdcprom@rdclitera.com



SalmaiaLit
Bernat Fiol
Casal de Montserrat – Vallvidrera
Camí de la Torre de Sansalvador s/n
08017 Barcelona
Tel: +34 93 406 83 62
Fax: +34 626 081 038
E-mail: info@salmaialit.com
Web: www.salmaialit.combr Blog: http://salmaialit.blogspot.com/



Sánchez-Bonilla Literary Agency
Pilar Sánchez
Almona del Boquerón, 10 bajo
18001 Granada
Tel: +34 958804763
E-mail: info@sanchezybonilla.com
Web: www.sanchezybonilla.com



Sandra Agencia Literaria
Sandra Bruna
93 2174204
Plaça Gal-la Placidia, 2 5º
08006 Barcelona
E-mail: sbruna@sandrabruna.com/ nberenguer@sandrabruna.com
Web: www.sandrabruna.com



Sant Jordi Asociados
Arquitecte Sert, 31 5º 1ª
08005 Barcelona
Tel: 93 224 01 07
Fax. 93 225 45 39
E-mail: santjo@santjordi-asociados.com
Web: www.santjordi-asociados.com



Selva Otero-Pizarro
c/ Mónaco 55 - Urbanización Roche
11149-Conil de la Frontera (Cádiz)
Tel:+34 956 44 60 46
Fax: +34 956 44 64 66
Móvil 609 317 217
E-mail: selvaotero@yahoo.com



Silvia Bastos Agencia Literaria
Girona, 24 3º 2ª
08010 Barcelona
Tel: 93 2654165
E-maiL. agencialiteraria@silviabastos.com / paucentellas@silviabastos.com


Sinopsis, agencia de guionistas
Amparo Climent ( sinopsis@mad.servicom.es)
Gran Via, 16 -1º4,
28013 Madrid
Tel: 91 5230971



ST Asociados
Susanne Theune
Pallars 73 1º 1ª
08018 Barcelona
Tel: 629388043
E-mail: info@stasociados.com
Web: http://www.stasociados.com/



The Foreign Office
Teresa Vilarrubla
Roselló 56-58
08029 Barcelona
Tel: 93 3214290
web: www.theforeignoffice.net/

E-mail: teresa@theforeignoffice.net



Transmit Agencia literaria
C/ Roger de Llúria r nº 82 pral 2º 1ª
08009 Barcelona
E-mail: christian.marti@eurotransmit.com
Web: www.eurotransmit.com



Ute Körner Literary Agent, S.L.
Sandra Rodericks / Günther Rodewald
C/Aragó, 224-pral-2
ES-08011 Barcelona
Tel: +34 93 323 89 70 • 93 455 04 14
Fax: +34 93 451 48 69
E-mail: sandra.rodericks@uklitag.com ; office@uklitag.com
Web: www.uklitag.com



Virginia López-Ballesteros
Avenida Menéndez Pelayo, 15. Esc. D. 3º 4º
28009 Madrid
Tel: 91 409 13 19
E-mail: agencialiteraria@vlopez-ballesteros.com
Web: www.vlopez-ballesteros.com



Ximena Renfijo
Lince, 4
28707 San Sebastián de los Reyes (Madrid)
Tel. 616 368 208
E-mail: renjifox@terra.es



Xestión Literaria Galega SL
Natalia Dudek
C/ Avenida de Bueu 26
Cangas do Morrazo
36940 Pontevedra
Tel.986 168033





AGENTES (Argentina)


International editors
Avda. Cabildo, 1156 1º A
1426 Buenos Aires
Tel / Fax: 47 86 08 88
E-mail: escritores@lvd.com.ar







AGENTES (Brasil)
Ana María Santeiro
AMS Agenciamento Artítico, Cultural e Literário Rua Jardim Botânico,657/Gr.204
22470-050 Río de Janeiro
Brasil
Tel: (21)22 94 80 07
E-mail: amsr@openlink.com.br


Stéphane Chao
Agente literario
Rua Conselheiro Autran, 22/ 402
CEP: 20551 - 060
Rio de Janeiro - RJ
Brasil
Tel: 00 55 21 3563 5472
e-mail: stephanechao@hotmail.com





AGENTES (Chile)

Agencia Literaria Jovana Skarmeta
Santiago de Chile
Tel. 56 9 9914995
E-mail: jskarmeta@123.cl




AGENTES (Costa Rica)

ALEXANDRA MELÉNDEZ CALDERÓN
Apartado postal 816-3000 Heredia
Costa Rica
Tel: (506) 397-4110
Fax: (506) 588-0710
E-mail: agencialiteraria_cr@hotmail.com



Michelle Cubero Roe
Apdo 2400-2050 San Pedro, 2050
San José
E-mail: cubver@telebot.com





AGENTES (Cuba)

Agencia literaria latinoamericana
Calle 15 No. 602 esq. a C, El Vedado
Ciudad de La Habana, Cuba. CP: 10400
Tel: (537) 830 9308 / 836 8893
Fax: (53 7) 833 3913
E-mail: allpromocion@ccl.cult.cu






AGENTES (Panamá)

Fann Literary and Art Agent
Frankie Ann White ( fann46@yahoo.com)
P. O.Box 1213, 00000
Colon Panama
Tel: +507-442-4775




AGENTES (Venezuela)


Agencia literaria venezolana
Agente Literario: Carla Francia
Torre Norte, piso 20, Centro Simón Bolívar,
El Silencio, Caracas, Venezuela, 1010
Tel: (58 212) 482.5606 / 484.6658
Promocionlibroyautor.cenal@gmail.com
agencialiterariavenezolana@gmail.com





AGENTES (USA) (Autores hispanos)



Carol Mann Agency
55 5th Avenue
New York, NY 10003
Tel: 212.206.5635
Fax: 212.675.4809
Web: www.carolmannagency.com






INDENT LITERARY AGENCY
145 Duane Street, Suite 200
New York, NY 10013
tel 646-918-7010
fax 646-861-4585